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martes, 16 de junio de 2026

Una luz entre las sombras

El viaje del papa León XIV a nuestro país ha inflamado un resplandor que ha iluminado, siquiera fugazmente, un escenario politizado, pleno de imprecaciones, descalificaciones y agravios, indeseable y virulenta polarización invasora de todos los ámbitos y estamentos. El ponderado discurso del pontífice, por el contrario, se ha cifrado permanentemente en el amor y en el respeto, como pilares de una paz social de la que los desamparados son los primeros excluidos.

El Papa se ha mostrado particularmente sensible con la infancia. «Dejad que los niños se acerquen a mí...», parecía decir su mirada serena, en tanto que los bendecía y alzaba en brazos con amor infinito. Mirada que también era de apoyo hacia los padres, en reconocimiento a su sagrada misión educadora. Entre otros, el Santo Padre recibió en su visita el desgarrador testimonio de una joven cuya infancia se desarrolló en un hogar roto. Ella se confesó incapaz de perdonar a su progenitor, el cual, además de someterla a una violencia devastadora, también arrastró a su madre en el naufragio familiar. Por fortuna, unos padres adoptivos consiguieron rescatarla a tiempo, hasta fraguar una personalidad nueva y limpia, dominada por las ganas de vivir, bajo un horizonte reconstruido y forjado en sentimientos en los que ya no creía.

La infancia de muchos niños sufre ignorada, mientras un infierno aniquilador señorea su existencia. Calvario del que, con suerte, pueden ser liberados por personas con auténtica vocación paterna, deseosos de iluminar de nuevo su vida. Pero no les va a resultar nada fácil: habrán de sortear multitud de trabas burocráticas y escollos que, a veces, devienen en renuncia a sus hermosas intenciones. ¿De verdad no existe un camino más fácil para favorecer la adopción, sin marginar las necesarias garantías que han de custodiar el proceso?

Publicado en El Periódico de Aragón, 16 junio 2026

martes, 9 de junio de 2026

No todo está perdido

¿Has logrado en la PAU acceso a los estudios que deseabas? ¡Enhorabuena! Te lo merecías, entre otras razones, porque en la nota final pondera hasta un 60% el esfuerzo realizado a lo largo de todo el bachillerato, lo cual atempera la influencia de una prueba única y su potencial dependencia del azar.

Realmente, es mucho lo que está en juego en la PAU; ni más ni menos que la ansiada salida profesional y la culminación feliz de una vocación, tal vez predestinada desde la infancia. Pero hay días en los que nos levantamos con el pie errado y todo parece torcerse; por fortuna, existen diversas fórmulas para reconducir la frustración de una nota insuficiente. Desde la convocatoria extraordinaria a principios de julio, hasta la alternativa de repetir de nuevo el examen durante el próximo curso, oportunidad adicional para alcanzar la nota de corte exigida. Sin embargo, quizá porque tal calificación sea definitivamente inaccesible, pueda ser preciso optar por una acomodación vocacional, acorde con las preferencias y aptitudes reales. En muchas ocasiones, ese es un camino fructífero para descubrir nuevos horizontes insospechados y de un gran valor; siempre conviene bucear en el lado positivo de las cosas para sortear los vaivenes a los que nos somete la existencia, cuando la suerte se muestra esquiva.

De la asignatura más importante nadie se examina, sino uno mismo, mirando en su interior. ¿Me he conducido íntegra y dignamente? Si se hace ya difícil evitar la comparación con otros estudiantes más afortunados, a los que se juzga con menos méritos, aún es peor la sospecha de utilización de medios ilícitos y trampas, incluido el recurso a técnicas sofisticadas, que puedan desvirtuar el resultado. En todo caso, aunque nuestra sociedad necesita de la honradez más que respirar, nunca conviene dejarse atrapar por el resentimiento.

Publicado en El Periódico de Aragón, 9 junio 2026

miércoles, 3 de junio de 2026

Profanación

La Feria del Libro nos invita a una reflexión serena, a un intercambio enriquecedor entre autor y lectores, donde se contrasta lo que el primero desea expresar y la impronta que sus lectores pueden extraer a través de su interpretación.

Metáfora de la vida en la naturaleza, apología de los paraísos perdidos, reencuentro con el ser interior… incluso, sin duda (siempre es así), alguna nota muy personal del autor. Todo ello nos seduce desde las páginas de Profanación, novela escrita por Ramón Acín con un planteamiento muy original y la excelente factura literaria que caracteriza a este notable y prolífico autor. Auténtica protagonista es la Guarguera, valle recóndito bañado por el río Guarga, del cual apenas si hay otra noticia que los carteles que lo anuncian al pie del Monrepós. Sin embargo, alcanzó cierta notoriedad hace un par de décadas cuando se descubrió un depósito de armas y explosivos, suceso que brinda a Ramón el hilo conductor para revelar con minuciosa consistencia la convulsión provocada por una nube de intrusos, policías, periodistas e incluso curiosos, que invaden la sosegada vida del valle y atormentan la hasta ese momento apacible existencia de sus residentes. Acín describe con acertadas pinceladas las diversas personalidades patentes en una galería de curiosos personajes, brutalmente unidos ante la injerencia de un factor externo, un comisario «metomentodo» dispuesto a disociar las justas aspiraciones de esa reducida comunidad, cuyo devenir es despiadadamente profanado. El de ellos y el del valle en sí mismo.

Queda en el ánimo de cada lector dilucidar las pautas más relevantes que pueda aprehender en esta obra. Porque, si bien el protagonismo de un escritor finaliza tras la entrega del libro al editor, es justo cuando llega a las manos de cada lector cuando empieza una nueva y fructífera vida.

Publicado en El Periódico de Aragón, 2 junio 2026

martes, 26 de mayo de 2026

¿Cambiamos el mundo?

Cuántas utopías emergen en la juventud cuando nos creemos capaces de cambiar el mundo. Algún tiempo después percibimos lo difícil que resulta cambiar a los demás; también se nos revela la única aspiración viable: mejorarnos a nosotros mismos, a costa de enormes dosis de voluntad y tenacidad.

Los estudiosos del ser humano indican que los buenos sentimientos anidan en los lóbulos frontales, desde donde nos invitan a la empatía, la generosidad y la solidaridad, en tanto que vicios como el hedonismo y la agresividad residen en la amígdala, región cerebral del sistema límbico muy relacionada con el control emocional, que tiende a activarse en caso de amenaza real o imaginaria… como esos enemigos ficticios alentados por el poder, no para cambiar el mundo sino para dominarlo: si no estás conmigo, estás contra mí, se afirma desde un cosmos polarizado, tan de moda en la actualidad, al servicio de intereses opacos.

Aunque educación y respeto debieran ser la base de la convivencia, la interrelación social se regula mediante una serie de normas creadas para resolver conflictos potenciales, antes de que la ley de la fuerza se imponga al criterio de la razón. Pero cuando se quebrantan tales normas, parece ineludible la sanción, pues de otro modo, además de perpetrarse un atentado contra la disposición transgredida, también se pierde algo realmente grave, el respeto a la ley.

Así, existe una palpable contradicción en el anuncio de las nuevas ordenanzas municipales, algunas de muy difícil aplicación, como las relacionadas con indigentes, que ya padecen en demasía por el mero hecho de sobrevivir, en tanto que otras disposiciones, algunas ya vigentes, son sistemáticamente incumplidas, como puede comprobarse en los parques frecuentados por mascotas sueltas e incontroladas, pese a sucesivos anuncios de corregir tales prácticas.

Publicado en El Periódico de Aragón, 26 mayo 2026

miércoles, 20 de mayo de 2026

Terapias milagro

Cuánta promesa vana, cuánta falacia publicitada, cuántas expectativas defraudadas… es inmenso el caudal de remedios milagrosos, desde cremas y pócimas de belleza a tratamientos de mayor entidad, que prometen restaurar esa belleza que la edad amenaza dilapidar, cumpliendo su encomienda biológica inapelable. Obviamente, son las mujeres las principales víctimas de una tendencia secular que ha convertido la imagen en el centro de sus vidas; pero también muchos varones acuden al gimnasio, no tanto para mejorar su salud sino con fines culturistas, extraviados en una obsesión conocida como complejo de Adonís. Así y todo, tiene poco de extraño que la prioridad destacada de los nuevos profesionales de la medicina, al obtener su plaza MIR, sea la cirugía plástica, por delante de otras antaño muy demandadas como cardiología o neurología, en tanto que entre las menos solicitadas figure la atención primaria.

Por si todo ello no fuera fatídico por sí mismo, Lluis Montoliu, investigador del CSIC manifiesta que la falta de integridad científica sale demasiado barata en España, aludiendo a malas artes vigentes en algunos investigadores, dispuestos a tomar atajos y saltarse las normas éticas en su propio beneficio, pues necesitan abundantes referencias en publicaciones y repositorios acreditados de divulgación, para asentarse profesionalmente. Su deseo de alcanzar prestigio con rapidez se fusiona con el de personas ansiosas por recibir una panacea para sanar o al menos aliviar su dolencia; la perniciosa y decepcionante conclusión incluye mucho dolor en pacientes vulnerables que, tras un resplandor de vana ilusión, ven cómo se derrumba su esperanza.

Hoy se promueve el triunfo de la mentira y el engaño en casi todos los campos de la vida. Práctica muy rentable para algunos, que conduce a un desastroso futuro para todos.

Publicado en El Periódico de Aragón, 19 mayo 2026

martes, 12 de mayo de 2026

Aragón negro

Mayo es un mes alegre, al que una naturaleza pródiga embellece, por más que este año la meteorología un tanto revoltosa porfíe en recordarnos que aún es necesario el sayo. Es también un mes de festivales, que se inicia con el rumboso y sonoro Primer Viernes de Mayo en Jaca, conmemoración antiquísima en continua expansión, afortunadísima combinación de historia y leyenda que a lo largo de los siglos ha adquirido un sólido prestigio y ha cimentado un atractivo turístico prominente.

Con similares mimbres florece en mayo el Festival Aragón Negro (FAN), cuya programación se articula en esta edición en torno al concepto de Mundos mágicos, donde lo simbólico y lo fantástico se combinan con el de La tolerancia, según declara su director, Juan Bolea, quien también indica que: «Ambos ejes responden a la voluntad de combinar la dimensión artística con la reflexión social. Además, la programación incluirá un guiño a la figura de Francisco de Goya, en el marco del camino hacia el bicentenario de su fallecimiento, con actividades centradas en los enigmas y el universo creativo del artista aragonés». Conviene subrayar la importante expansión que viene acumulando el FAN, con más de 200 actividades programadas en nada menos que 44 sedes, repartidas por toda la Comunidad. Así mismo, tras su presentación oficial el pasado martes en el Teatro Principal, la clausura tendrá lugar en el mismo escenario el 15 de junio mediante una gala show, en la cual también se hará entrega de los galardones otorgados por el festival.

A través de esta XIII edición del FAN es fácil constatar el relevante papel que la conocida como novela negra ha llegado a adquirir en Aragón, con un vasto plantel de autores —en esta edición su número asciende a más de 50 escritores—, muchos de ellos nombres ya consolidados, orientados a la mística del enigma.

Publicado en El Periódico de Aragón, 12 mayo 2026

martes, 5 de mayo de 2026

En defensa del autor

El mundo de los sueños suele ser, para la mayoría de los mortales, eso precisamente, un espejismo, tal como también lo es para los autores que fantasean con la opción de «vivir del arte» y costearse la existencia merced a sus creaciones; fantástica quimera que se desvanece presurosa al contacto con la prosaica realidad, tanto más rápidamente en el caso de los trabajadores de la palabra, como los escritores, quienes casi en su totalidad precisan de un oficio subsidiario para complementar el yantar cotidiano.

Sin embargo, de vez en cuando, aparece en el firmamento una estrella fugaz: Javier Sierra, escritor y periodista, ha catado con profusión las mieles del triunfo, notable milagro por sí solo y aún más sorprendente cuando no le acompaña ese engreimiento tan arduo de digerir por parte de los señalados por la gloria. Lejos de ello, el turolense, sin perder su talante humilde y sencillo, se ha elevado como adalid en la defensa de los derechos de autor, tal y como ha reconocido el reciente galardón otorgado por el Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO). En voz de Carme Riera, presidenta: «Javier ha sido un altavoz contra la piratería, reclamó el liderazgo de las Administraciones Públicas en el fortalecimiento de la cultura escrita y ha advertido de los desafíos que la IA plantea para los creadores y para el conjunto de la sociedad». Por su parte, el Observatorio de la Sostenibilidad de la Cultura Escrita, señala que los principales problemas a los que se enfrentan actualmente autores y editores son el incumplimiento de la Ley de Propiedad Intelectual y la normalización de usos no autorizados, epitafio luctuoso al que se suma con extraordinaria ascendencia y pujanza la inteligencia artificial, para levantar nubes sombrías sobre un futuro ante el que el paupérrimo presente ya supone una losa insoportable.

Publicado en El Periódico de Aragón, 7 mayo 2026

martes, 28 de abril de 2026

Un mundo de viejos

La humanidad avanza hacia un paulatino envejecimiento, encaramada sobre una longevidad cada día más accesible. Muy por encima de la media global, España se sitúa como uno de los países con mayor esperanza de vida, casi 84 años en la actualidad —tres más si solo se considera a la población femenina—. En un futuro ya próximo, abundarán los centenarios, pero no se trata de vivir muchos años, sino de vivirlos mejor; acerca de tal prioridad, no hay duda.

¿Cómo conseguirlo? Decíase antaño: «la ciencia avanza que es una barbaridad». Verdad absoluta y universal, que pone de relieve la importancia clave de la investigación en las ciencias de la salud, tanto para vencer la enfermedad, como para determinar de qué recursos y oportunidades nos podemos valer a la hora de alcanzar una vejez más sana y lozana. Porque, precisamente, es mucho lo que está en nuestras manos, empezando por erradicar vicios nocivos, a la cabeza de los cuales figura el sedentarismo. Hay que salir y mover el esqueleto, al menos, caminando; afrontar con valor el riesgo de recibir un pelotazo, ser atropellado por uno de esos vehículos de movilidad personal al mando de un descerebrado o de que un can se enrede entre las piernas y nos derribe… hay que pisar la calle, mejor un parque, pues de poco sirve morir poco a poco encerrados en casa por miedo.

La otra gran pata del banco de la longevidad es la nutrición, en su doble vertiente: enmendar malos hábitos e ignorar los capciosos consejos sin base científica con los que tanto charlatán nos abruma; muy al contrario, es preciso establecer las pautas de alimentación saludable que los nutricionistas responsables promueven con auténtico rigor. Además de ser fácil distinguir el grano de la paja, sus consejos son un báculo imprescindible para recorrer en buena compañía e ilusión ese largo camino por delante.

Publicado en El Periódico de Aragón, 28 abril 2026

martes, 21 de abril de 2026

La vida rural

Hubo una vez un país de sólida tradición agrícola y ganadera. Como todos sus vecinos. Como este mismo territorio que hoy pisamos y que aún guarda en la memoria un pasado no tan lejano. Una vida dura esperaba a los lugareños, siempre pendientes del cielo, a veces prometedor, a veces sombrío; siembra tras siembra, porfiaban por sobrevivir a duras penas, rumiando la fatalidad de que un mal sino devastara la cosecha. Vivían, eso sí, siempre en comunión con la naturaleza que les albergaba y que, mal que bien, les alimentaba. Vida rural, que con maestría inigualable describió Miguel Delibes en El camino, elevando a lo sublime esas minucias cotidianas que tiñeron de entrañable el devenir de los pequeños pueblos rurales de España, tal como los hoy más viejos tienen grabado a fuego en su retina y que Daniel, El mochuelo, evoca con emotiva sensibilidad.

Llegó la industria y todas las actividades, incluidas las del sector primario, se mercantilizaron de forma irrevocable. La producción agraria emprendió un camino en el que la distancia entre los trabajadores del campo y las góndolas y expositores de los supermercados se hace ilimitada, salpicada de hitos esotéricos con una codiciosa capacidad para incrementar los precios, hasta el punto de que, paradójicamente, el productor apenas si percibe ingresos para cubrir sus costes.

¿Por qué pagar un transporte remoto, a cambio de un comercio de proximidad? ¿Por qué unas transformaciones y envasados que merman la salubridad? ¿Por qué encadenarnos a un sistema tan ajeno a la peculiaridad del medio ambiente y en extremo dependiente de unas reglas dictadas desde una óptica comercial? Daniel, El mochuelo, se alejó llorando de su aldea, consciente de lo que dejaba atrás, camino de «una vida mejor». Nosotros, ni siquiera somos capaces de reconocer nuestra desatinada trayectoria sinsentido.

Publicado en El Periódico de Aragón, 21 abril 2026

miércoles, 15 de abril de 2026

La difícil adolescencia

En ciertos foros se afirma que el nivel económico de los hogares establece una diferencia significativa en los resultados académicos de los niños. Parece obvio que la abundancia de recursos aporta notable ventaja en todo orden y materia, opción de la que carecen aquellos cuya máxima prioridad consiste en subsistir cotidianamente como buenamente puedan. Pero, más allá del hambre fisiológica, cuya plena satisfacción es básica para la salud, existen otros imperativos, más bien ligados con el bienestar mental que con el físico.

Por supuesto, cabe destacar la absoluta preeminencia de todo lo relacionado con el devenir afectivo en el seno familiar, rasgo del que es muy difícil desligar la presencia y el trato de quienes han de proporcionar tal cariño vital sin mucho tiempo para ello, pues las crecientes complicaciones de conciliación de la vida familiar y desarrollo profesional no facilitan en absoluto las cosas: además de un horario de contacto personal restrigido, los progenitores retornan a casa muy cansados. La progresiva reducción de la jornada escolar tampoco ayuda, en tanto que muchos educadores de los propios centros están desarrollando programas y organizan actividades extraescolares para paliar en lo posible una situación cuya vertiente más dramática se plasma en las estadísticas de suicidio juvenil, pero más comunmente es origen de insatisfacción, inmadurez, carencia de criterio propio y adicciones.

Quienes piensan que el dinero y los bienes materiales constituyen una varita mágica para trasportar a su dueño a un mundo feliz, están muy equivocados, pues, al margen del resentimiento que aflora con facilidad entre los desfavorecidos, esta problemática atañe a todas las clases sociales y requiere para su solución un esfuerzo compartido por todos, especialmente por parte de los directamente implicados.

Publicado en El Periódico de Aragón, 14 abril 2026

martes, 7 de abril de 2026

Menos alcohol, por favor

Antaño era habitual contemplar, incluso a los propios médicos, fumando en consultas y hospitales; así mismo, nada tenía de extraño ver el humo del tabaco señoreando tranvías y autobuses o nublando en un cine la proyección de la película. Tesitura que hoy nos parece inconcebible, pues nadie duda ya de los efectos perniciosos del tabaco sobre la salud, efecto del que tampoco se libran, muy en contra de su voluntad, los fumadores pasivos.

Que el alcohol, como el tabaco, atenta contra la salud es hoy una evidencia científica, de la cual ni siquiera escapan vino y cerveza, cuyos presuntos beneficios cuando se ingieren de forma moderada nunca compensan los efectos nocivos, siempre presentes. Es muy desafortunada la aceptación social de la bebida, cuando induce a un consumo indeseado para eludir la presión propia de cualquier encuentro, reunión o relación interpersonal, siempre bajo la presidencia de una copa.

Pero todo adquiere una perspectiva mucho más grave en el caso de que un protagonista de la juerguecita se ponga al volante, sea cual sea su tasa alcohólica, pues, incluso en el mejor de los casos, resultará afectada su capacidad para controlar el vehículo. Normalmente, no será la única víctima de un accidente en el que suelen salir mal paradas otras personas ajenas por completo al causante.

Así, duele constatar que haya salido derrotada la propuesta de limitar la tasa de alcoholemia a 0,2 gramos por litro en sangre para todos los conductores, incluidos profesionales y noveles, que ya la tienen restringida a 0,3 gramos por litro. El devenir de esta iniciativa parlamentaria ha circulado en demasía durante un año, hasta que finalmente se ha desvanecido. Temporalmente, confío, pues, confirmada la relación entre alcohol y siniestralidad vial, cualquier reducción del consumo, aunque no sea absoluta, salva vidas.

Publicado en El Periódico de Aragón, 7 abril 2026

martes, 31 de marzo de 2026

Hambre de cultura

Si la actividad cultural constituye el alimento básico del que se nutre el cerebro humano para su desarrollo global e intelectual, es tanto más loable la labor de quienes se esfuerzan en promover recursos orientados a tal finalidad, haciendo partícipes a los ciudadanos en diversas iniciativas de carácter artístico y cultural.

En Asturias se ha implantado un proyecto mediante el que se invita a los niños a participar en una propuesta recreativa de unión entre naturaleza y poesía: los peques reciben una pala y semillas, que plantarán al tiempo que algún compañero lee unos versos; así, los arbolitos crecerán al ritmo de una poesía cantada con ritmo y buena dicción. En la Biblioteca Nacional de España abre sus puertas una exposición, Ignacio Aldecoa. El oficio de escribir, la cual se une a otra centrada en la figura de Carmen Martín Gaite, merecidos homenajes a la Generación del 50, que agrupa a varios de los mejores escritores españoles del pasado siglo y que hoy permanecen relativamente olvidados en la vorágine de una actualidad demasiado tumultuosa. La Universidad de Navarra promueve un encuentro transcultural, el Unav United Week, de alcance mundial, mientras que el Instituto Navarro de la Juventud, ha credo Ternipen, para facilitar un espacio de encuentro entre la juventud gitana y la diversidad con la que convive. En Sevilla se realizan performances para alimentar el enriquecimiento cultural, mientras que, aquí mismo, por cuenta de diversas organizaciones, prosperan muchas propuestas de acción solidaria de índole musical, entre las que también se incluyen algunos conciertos celebrados en la Sala Luis Galve.

Proporcionar vida a la cultura representa una acción social de incalculable valor, en un entorno en el que sus protagonistas, los creadores, rara vez perciben una remuneración material acorde con su trabajo.

Publicado en El Periódico de Aragón, 31 marzo 2026

martes, 24 de marzo de 2026

Reinas y señoras

Sumergirse en nuestra historia es una experiencia apasionante, tanto más cuando se indaga el papel, aún inédito, ejercido por algunas féminas notabilísimas. Ana Isabel Lapeña, doctora en Historia e investigadora, ha profundizado en antiguos legajos para establecer la relevancia e influencia que desempeñaron estas mujeres en la sombra de la Casa Real de Aragón. Junto a Ana Segura, directora de contenidos de Aragón Radio, vienen realizando una eminente labor de divulgación para rescatar del olvido a unas figuras cuya importancia alcanza bastante más allá de lo que pudiera suponerse, tras siglos de una crónica desarrollada y expuesta casi exclusivamente por investigadores masculinos. Así, pues, poco tiene de extraño que el protagonismo de una mitad de los personajes históricos, la femenina, se haya desvanecido en un oscuro desconocimiento.

Ahora, cabe deslindar el grano de la paja, descartar falsificaciones documentales, contrastar datos de diversas fuentes, revolver archivos y analizar evidencias arqueológicas… averiguar la verdad, en suma. Y, después, trasladarnos el fruto de esa ingente tarea de la forma más eficiente y amena posible. Justo lo que Ana Segura y Ana Isabel Lapeña están haciendo con rotundo éxito a través de libros y emisiones radiofónicas.

Reinas, damas y señoras apenas si gozaron de una mínima libertad para elegir su camino, trazado minuciosamente desde la cuna en virtud de convenientes alianzas matrimoniales y siempre con la misión de asegurar la trasmisión del linaje como absoluta prioridad. Aun a pesar de ello, muchas llegaron a ostentar un poder efectivo con notable influencia en la vida palaciega y administración del reino, a imagen de doña Sancha, hermana de Sancho Ramírez, primer monarca de Aragón. Doña Sancha fue pionera de una amplia lista en la que no faltan damas con un reinado auténtico.

Publicado en El Periódico de Aragón, 24 marzo 2026

miércoles, 18 de marzo de 2026

Vida cultural del barrio

Entre tanta noticia angustiosa, resulta muy reconfortante escuchar que aquí, cerca de casa, se abre una ventana a la esperanza. Más exactamente, se reabre una puerta: la del antiguo centro musical Las Armas, incorporando en esta etapa distintos servicios municipales de índole cultural, tras la necesaria renovación de los antiguos locales para adaptarlos al nuevo servicio. El Gancho, el entrañable barrio de San Pablo, está de enhorabuena, merced, sobre todo, al poder enriquecedor de la música y la lectura, sin dejar de lado otras alternativas de ocio y convivencia que también brinda el espacio rehabilitado.

En un entorno ciertamente envejecido, el Centro Las Armas es una brisa de aire fresco, muy útil para disipar sombríos nubarrones que se ciernen sobre la ciudadanía, tan vulnerable ante el acecho indiscriminado de las redes sociales mal utilizadas, el hedonismo como fin en sí mismo y las adiciones como única fórmula para eludir esa frustración vital tan vigente en las sociedades modernas, pues la cultura continua siendo un arma poderosa para enfrentar con criterio muchos de los grandes males de nuestro tiempo. Hoy más que nunca, envueltos en continuas revelaciones de corrupción y prácticas perversas, iniciativas como el Centro Las Armas sobresalen a la hora de encender una luz de ilusión, que, ojalá, prenda con fuerza entre los vecinos de la zona, principales beneficiarios de este punto de encuentro que ayer lunes hacía realidad su reapertura y que el sábado celebró una jornada festiva de presentación, presidida por Natalia Chueca.

El equipamiento del Centro Las Armas se ha orientado a proporcionar servicio como el emplazamiento social y educativo demandado por el barrio y que, tras un paréntesis, renace con fuerza inusitada, atendido por más de una treintena de trabajadores en sus distintas oficinas temáticas.

Publicado en El Periódico de Aragón, 17 marzo 2026

martes, 10 de marzo de 2026

Mentalidad, propósito, pasión

Todos los años llega la primavera, todos los años llega la fiesta de la mujer trabajadora. Celebración para todas y cada una de las mujeres que, con tenacidad y derroche de voluntad, han logrado sus objetivos. Enjuiciados con torpeza e injusticia desde miradas ajenas, algunos de ellos son a menudo desvirtuados como de escaso valor y fáciles de alcanzar, siendo propios de las féminas que responden al apelativo de amas de casa; trabajadoras sin remuneración ni pensión, que lo han dado todo a lo largo de la vida para criar sus hijos y gestionar la intendencia de esa gran empresa que es el hogar.

Otras mujeres han destacado por su coraje, por la pasión y valor con que enfrentan cuanto obstáculo se les opone; suelen sobresalir en profesiones de entrega a quienes les rodean, como la docencia o la salud. Y las hay modélicas, pioneras a la hora de abrir caminos y facilitar que otras puedan transitar con menos penalidades por las veredas recién desbrozadas; damas distinguidas cuya meta es ser, sin olvidar tener.

Andrea Fuentes, seleccionadora del equipo de natación artística de España y máxima medallista olímpica de nuestro país en su especialidad, ha destacado en la preparación de los equipos que ha dirigido, tanto en España como en Estados Unidos, mediante una mentalidad muy vigorosa en la que priman empatía y serenidad, frente a exigencia desmedida e intimidación. «Lograr tus metas importa, pero hacerlo mientras disfrutas lo cambia todo. Porque alcanzar el éxito no depende tanto del talento y de la suerte, sino de la actitud, la voluntad y la constancia» —indica Andrea, autora de un libro centrado en la salud mental del deportista: Mentalidad, propósito, pasión, donde desarrolla su método personal para que prevalezca la cooperación frente a una malsana y obsesiva rivalidad, tan presente en el deporte de competición.

Publicado en El Periódico de Aragón, 10 marzo 2026

martes, 3 de marzo de 2026

El valor de una vocación

Muchas personas trabajan arduamente a diario efectuando un esfuerzo singular sin esperar a cambio otra cosa que, tal vez, una pequeña gratitud. Tal es así el amor filial, amor espontáneo que nace de la naturaleza; pero también existe otro querer indudable, la vocación: impulso interno que incita a desarrollar con férrea voluntad una inmensa labor a lo largo de toda la existencia, con la mera satisfacción del trabajo bien hecho como recompensa. Si alguien puede representar el perfecto paradigma del cometido vocacional, ella es María Moliner, nuestra insigne filóloga y lexicógrafa, autora del famosísimo diccionario que lleva su nombre, acreditado universalmente y utilizado cotidianamente por autores de gran prestigio, como García Márquez. El Diccionario de uso del español es la obra magna de María Moliner, realizada durante más de quince años de paciente quehacer, en su hogar y en plena conciliación con las tareas domésticas. Sin embargo, la celebridad alcanzada por tan excelsa creación fue insuficiente para garantizarle un merecido sillón en la RAE, aun entonces inviable de ser ocupado por una mujer, así como apenas si se recuerda otra ingente función, su actividad como bibliotecaria y su participación en las Misiones Pedagógicas en colaboración con la Institución Libre de Enseñanza, siendo muy de destacar su empeño en promover la creación de bibliotecas rurales en pequeños núcleos de población, carentes de recursos culturales.

He escuchado con gozo el espacio que Martín Llade y Clara Corrales han dedicado a María Moliner en su programa Sinfonía de la mañana de Radio 5, con la participación de Andrés Neuman, autor de una narración protagonizada por María Moliner: optimista brisa de aire fresco que induce a creer en la vocación, como ente capaz de estimularnos aun sin conciencia de premio ni reconocimiento alguno.

Publicado en El Periódico de Aragón, 3 marzo 2026

martes, 24 de febrero de 2026

Hospitalización infantil

El Día Mundial del Cáncer Infantil supone un aldabonazo a toda la sociedad para hacernos plenamente conscientes de que la enfermedad no entiende de edades ni de rangos socioeconómicos; simplemente, está ahí y ataca con toda virulencia y dolor a sus víctimas. Los niños resultan especialmente frágiles e indefensos y, además, dependientes en extremo de los adultos que les rodean, responsables de procurarles cuanto esté en su mano para aliviarles.

A pesar de que los avances en la investigación y terapia han sido muy notables en las últimas décadas, persiste un importante temor ante las dolencias oncológicas, antaño una sentencia muy difícil de lidiar, que se imponía con todo rigor. Vocablos como tumor o cáncer despiertan todavía hoy una oscura respuesta de ansiedad, premonitoria de días muy difíciles, que, sin embargo, la infancia suele percibir con mayor serenidad que sus padres, quizá porque nunca pierden la confianza en que ellos, sin duda dotados de superpoderes, solucionarán todas sus cuitas. Pero tras consultas y diagnóstico se hace inevitable una terapia perturbadora, cuando no francamente penosa, junto a una estancia hospitalaria lejos del ambiente hogareño, que es lo que los chiquillos suelen llevar peor. Ciertamente, todo el personal sanitario hace gala de una sensibilidad muy destacable en el trato con los pequeños, lo cual también hace posible sobrellevar con menos pena la incomodidad y soledad de este duro trance. No obstante, varios centros hospitalarios vienen adoptando importantes medidas para que los chiquitines reciban en su domicilio la mayor parte de los cuidados necesarios a la hora de enfrentarse a este amargo compromiso y vencer la enfermedad. Es de esperar que tal ejemplo, ya implantado con éxito en algunas capitales de la nación, se extienda con la mayor celeridad a todo el territorio nacional.

Publicado en El Periódico de Aragón, 24 febrero 2026



martes, 17 de febrero de 2026

Fotografiar la memoria

Vivimos inmersos en la cultura de la imagen, instantáneas que recogen y guardan para la posteridad momentos felices, eventos significativos; algunas veces marcados por la grandilocuencia y otros más íntimos, solo de andar por casa; recuerdos, en suma, de sucesos pasados e irrepetibles, que en algún momento tuvieron importancia para nosotros y quedaron plasmados en un registro, antaño de celuloide, hoy bits que viajan a la velocidad de la luz hasta la pantalla de los dispositivos electrónicos. Pasar las páginas de un álbum o revisar las imágenes sucesivamente acumuladas en el móvil implica la inmersión en un ayer venturoso cuya huella fue fielmente captada por una cámara.

Pero no todas imágenes evocan emociones placenteras ni responden al deseo de salvaguardar buenos recuerdos. Otras muchas responden al interés de valedores de los derechos humanos y profesionales del periodismo que intentan inhibir la amnesia social, ese naufragio en la indiferencia que borra rápidamente todo suceso capaz de suscitar una reacción contra la injusticia y la barbarie, respuesta cuando menos siempre incómoda. Estos fotógrafos se centran en lo marginal, en los desheredados del universo, en la tristeza y en la angustia; en todo lo que se tiende a esconder debajo de la alfombra. Pero para mover conciencias, para amar y revelar la humanidad de una sombra desvalida, es preciso verla, conocerla. Y eso es justamente lo que hace el fotoperiodismo: mostrarla. Sus casi anónimos protagonistas, siempre con el índice presto a oprimir el obturador, siempre escasamente reconocidos y aún menos retribuidos, nunca dudan a la hora de satisfacer los imperativos de su vocación y se centran en realizar bien su trabajo de denuncia: imágenes que pretenden impedir que se desvanezca esa realidad enojosa, perturbadora, frustrante… Son los fotógrafos de la memoria.

Publicado en El Periódico de Aragón, 17 febrero 2026

martes, 10 de febrero de 2026

Culto al cuerpo

Una nueva religión, que, realmente, tiene poco de nueva, plantea una devoción desmesurada a nuestro aspecto, a la imagen, a eso que, en definitiva, muchos denominan look. Los profetas del nuevo credo propagan desde su púlpito dorado en las redes sociales los dogmas inapelables que, sobre todo los jóvenes, han de asumir para ser aceptados dentro de la comunidad. Los influencer son expertos pastores a la hora de crear vínculos emocionales con los que mantener bajo control a su grey y, de paso, obtener cuantiosos beneficios. Pregonan mediante elaborados mensajes cómo ha de ser el físico —atractivo para ellas, atlético para ellos—, cómo erigir una espectacular fachada u ocultarse tras un refinado disfraz, subyugando lo saludable a triviales factores estéticos, para lo cual, además, promocionan, diversas fórmulas incluso de carácter nutricional, que pueden resultar muy peligrosas. Pero lo más nocivo de esta tendencia no reside en formas y método, sino en el fondo: una concepción errónea de nuestros objetivos como personas, que no pueden limitarse a mera apariencia.

Quien ose rebelarse contra los dictámenes de tan populares mentores o no consiga satisfacer las expectativas generadas por el dogmático bombardeo de mensajes y sugerentes imágenes, caerá fácilmente en los abismos de una baja autoestima, en la ansiedad y en todo tipo de desordenes psicológicos propios de la época actual: nunca como ahora, caminar por la vida con una máscara ha salido tan caro.

Tampoco es fácil recabar ayuda efectiva para eludir la presión social, cuando en ella precisamente reside el origen de las malas prácticas. Los expertos aconsejan fomentar la autoaceptación corporal y valoración de la diversidad física en un entorno que permita discernir y cuestionar el tipo de contenidos consumidos, así como un uso saludable de las redes sociales.


Publicado en El Periódico de Aragón, 10 febrero 2026

martes, 3 de febrero de 2026

Medicina universal

Cuando acudimos al médico de familia, pilar fundamental del sistema de salud, sentimos una enorme gratitud por su generosa dedicación para remediar nuestras dolencias. El médico de familia constituye el primer y esencial eslabón de una cadena que nos orientaría, si fuera necesario, hacia las especialidades implicadas en la oportuna terapia. Pero la enfermedad puede llegar de improviso, siendo entonces importante una consulta inmediata, sin cita previa; de no ser esto posible, suele recurrirse a los sobrecargados servicios de urgencias, los cuales, por masificación, pierden eficacia.

Desde el punto de vista del paciente, es fundamental una atención próxima y de calidad, además de la potestad de dirigirse libremente al profesional o centro que considere idóneo, incluso fuera de su Comunidad, ya que el sólido prestigio de un determinado médico u hospital, es buena muestra de su buen hacer a través de muchos años de ejercicio; obviamente, tal libertad de elección resulta difícil de alcanzar. Sobre todo, si quienes han de ofrecerla no lo intentan.

En una atención adecuada intervienen desde el último subalterno hasta el facultativo de mayor renombre, incluyendo, por supuesto, al personal administrativo y de gestión. Ninguno puede fallar, pero siendo todos imprescindibles, cada uno tiene su propio papel, como afirmaba Calderón de la Barca en El teatro del mundo. Por ello, parece lógico refrendar la validez de un estatus diferente, que no superior, para los también diferentes miembros de la institución sanitaria, cuya formación, responsabilidad y obligaciones no son, en modo alguno, equiparables. Tal distinción nunca ha de suponer estratificación ni la menor merma de su dignidad personal; simplemente, se trata de reconocer, en bien del paciente, el papel diverso que cada uno de ellos juega en los servicios sanitarios.

Publicado en El Periódico de Aragón, 3 febrero 2026