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miércoles, 4 de noviembre de 2026

5 mujeres en bici

Vanesa, Irantzu, Noemí, Milena y Marta, cinco mujeres que han afrontado un cáncer de mama, recorrerán Senegal en bici y kayak, durante 17 días, entre Dakar y Casamance. Se trata del XII Reto Pelayo Vida; ellas han superado una rigurosa selección entre 500 candidatas de diversos países, para emprender una aventura solidaria, cuyo objetivo es poner de relieve la importancia de la actividad física en el tratamiento y recuperación de las mujeres que sufren un cáncer de mama. Existe abundante evidencia acerca de los beneficios somáticos y psicológicos directamente derivados de la práctica deportiva en la evolución de estos tumores, certeza que da testimonio de mejor calidad de vida y tolerancia de los tratamientos, así como una clara influencia beneficiosa en la propia terapia y para eludir recaídas.

Un diagnóstico de cáncer implica siempre un gran temor, aun cuando se considere que ya no suele ser una sentencia mortal, como antaño. La mujer es algo más, muchísimo más, que dos pechos. Pero en el cáncer de mama suele estar involucrada una percepción, ligada a la ablación quirúrgica, que afecta negativamente a la autoestima. Por eso, en ese duro y cruel trance, se precisa la colaboración de todos quienes rodean a la paciente, opte o no por una nueva intervención para restaurar su apariencia anterior y lo que ella conlleva.

Marta, una de las cinco participantes que ha aceptado este duro desafío para proporcionar un soplo de esperanza a las mujeres que pasan por un proceso oncológico, afirma rotunda: «Que vean que existe una vida posterior saludable y plena». El Reto Pelayo Vida pretende, sobre todo, demostrar la importancia de compartir vivencias y contagiar coraje, enfocando el deporte como un forma muy efectiva para superar la enfermedad y retomar los proyectos personales abandonados tras un diagnóstico de cáncer.

Publicado en El Periódico de Aragón, 3 noviembre 2026

miércoles, 28 de octubre de 2026

Quienes nos dan qué comer

Escuchar a quienes han alcanzado una edad próxima a la centuria suele revelar e inducir un sinfín de comentarios relativos al germen que ha propiciado tan singular senectud. ¿Cuál es el secreto de su ancianidad?

Abundan los lugares comunes que pretenden explicar el porqué de un envejecimiento feliz, en plenitud de facultades. A pesar de algunas sorprendentes excepciones, se describen como factores esenciales la vida activa y un ejercicio moderado, junto con los muy valiosos contactos sociales, además de una dieta saludable, símbolo del envejecimiento activo, habitualmente calificada de mediterránea. Algo muy nuestro, ¿verdad?; un concepto opuesto a la noción de comida excesivamente procesada, dopada con numerosos aditivos y alejada de lo que normalmente se entiende como «natural», los productos de la tierra tal cual se recogen de ella. ¿Quién se encarga de su siembra, cuidado, recolección y transporte a las pequeñas tiendas de proximidad? Es precisamente la gente del campo quien hace posible que estos alimentos básicos lleguen a la mesa, sin menoscabo de su valor nutritivo. Y, para ello, han de enfrentarse a duros obstáculos, incrementos de costes e, incluso, escasez de algunos recursos y competencia desleal. Pero a la escalada del precio de combustibles y desembolsos inasumibles, se añade algo más lamentable: la incomprensión de su importante labor y la carencia de empatía hacia sus inquietudes e intereses.

Agricultores y ganaderos han manifestado en múltiples ocasiones su descontento, aunque el eco de sus reivindicaciones se desvanece en un silencio vano. Siguen ahí, porque esa es la vocación que da sentido a su vida. Pero también envejecen, para constatar una realidad penosa: en el campo no existe reemplazo. Los jóvenes ya no quieren seguir la estela de sus mayores. ¿Cómo devolverles la ilusión?

Publicado en El Periódico de Aragón, 27 octubre 2026

miércoles, 21 de octubre de 2026

De premios y galardones

Cuántas ilusiones rotas y tan solo una recompensada; ese es el balance mohíno con el que se resuelve la lacerante competencia entre un sinfín de aspirantes a cualquier galardón.

Sin duda, el premio de los premios literarios, o al menos el más acaudalado entre ellos, es el Planeta, que en esta edición celebraba bodas de platino. La tensa espera previa al conocimiento del escritor seleccionado para reinar durante un año en el cosmos de la editorial promotora permite, en todo caso, que los candidatos mantengan encendida una tenue luz de esperanza; más de uno lo hará con cierta desconfianza porfiando en la idea de que las leyes del mercado caminan algunos pasos por delante de la calidad literaria, al tiempo que la cruel realidad comercial dicta su ley inexorable. Pero, quienes piensan así, ¿por qué se presentan? Después, rumiar con grima el fallo del jurado tiene un recorrido muy corto, envuelto en tintes de envidia e interrogantes sin respuesta.

El Planeta de este año ha recaído en una figura de irrefutable prestigio y muy difícil crítica; de larga trayectoria literaria… ¡y vital!, aspecto muy reseñable cuanto tanto se cuestiona el edadismo. Por si aún fuera poco, en esta ocasión no se trata de un escritor, sino de una escritora; ciertamente, comprometida con la defensa de los derechos femeninos y sus aspiraciones de igualdad. Isabel Allende alcanzó la fama con su primera novela, La casa de los espíritus, escrita en plena madurez, cuando ya había dejado muy lejos su juventud. Después, de la mano de Carmen Balcells, legendaria agente literaria, emprendió una brillante carrera que alcanza ahora un punto de inflexión a sus 84 años. En fin, esta abuelita feliz ha culminado un viaje de ensueño que celebra también buena parte de esa mitad de la humanidad con la que comparte género. Por mujer y por vejez activa.

Publicado en El Periódico de Aragón, 20 octubre 2026

martes, 13 de octubre de 2026

Por amor al libro

Dado que la ciencia infusa no existe, es necesario formarse para nutrir el intelecto. Eso es lo que hizo con suma precocidad Alfonso Fernández, recientemente desaparecido próximo ya a la centuria, quien desde temprana edad inició su vida laboral como aprendiz, hasta completar una firme trayectoria profesional en la industria y el comercio. Tan habitual era en aquellos lejanos tiempos carecer de remuneración en la primera etapa laboral como disponer de escasas oportunidades para alcanzar titulaciones superiores; contrariedad que superó Alfonso con voluntad y tenacidad hasta adquirir una sólida cultura, en la que los libros siempre constituyeron un pilar esencial y una compañía multitudinaria en casa.

Conocedor de la sabiduría que los libros encierran, nace muy pronto en él un amor desmedido a la letra impresa, a la que dedicará a lo largo de su vida inmensas secuencias de esfuerzo y tiempo, hasta formalizar con el libro una fusión enriquecedora y muy satisfactoria, que cristalizará en su ingreso en la tertulia de bibliófilos Latassa, del Ateneo de Zaragoza. Viajero impenitente y pertinaz curioso, tuvo ocasión de descubrir auténticas y rarísimas piezas, obras prácticamente extinguidas, de las cuales realizó ediciones facsímil, casi siempre no venales, algunas de ellas prologadas o comentadas por él mismo. Vehemente labor divulgadora que ha permitido recuperar acreditadas joyas literarias. Tan insigne labor le valió el reconocimiento de la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro, la cual, durante la presidencia de Fernando Gracia, le otorgó su Premio «Búho» en el año 2009, leyéndose por María Teresa Ezquerra la correspondiente glosa. La recepción de este galardón supuso para Alfonso Fernández uno de los días más felices de su vida, pues el libro siempre impregnó una parte muy significativa de su existencia.

Publicado en El Periódico de Aragón, 13 octubre 2026

martes, 6 de octubre de 2026

Información y desinformación

En nuestro devenir cotidiano estamos sometidos a una saturación extrema de información, tanto a través de los medios de comunicación como, sobre todo, mediante las redes sociales, vía absolutamente prioritaria y prácticamente exclusiva por parte de los más jóvenes.

Con tanta basura disponible a golpe de clic en Internet, unida a su carencia de control —medida que a nadie parece interesar—, se hace imprescindible discernir entre información verdadera y falsas noticias, habitualmente al servicio de intereses bastardos. Sea por puras razones comerciales, sea por intoxicación propia de maniobras geoestratégicas, las técnicas de manipulación humana y social son abrumadoras y altamente efectivas; aún peor, con el auxilio de la inteligencia artificial han alcanzado tal nivel de perfeccionamiento, que obstaculizan en sumo grado la detección de los mensajes falsos, noticias capciosas y consejos malintencionados. Además, la desinformación se propaga a gran velocidad, lo cual redunda en mayor dificultad para poner remedio.

Nos conocen. Y nos conocen a fondo: gustos, aficiones, deseos inconfesados; valores, creencias, convicciones; incluso los más recónditos anhelos, esos que no se llegan a compartir con el mejor amigo… ni siquiera es preciso un clic, basta para ello el registro de los sitios web visitados, constituyendo el móvil una herramienta perfecta para el asedio a la intimidad.

No siendo posible confiar en controles ajenos, resulta perentoria la propia intervención para que nadie nos robe nuestra voluntad. Analizar, cuestionar, comprobar, confrontar; reflexionar y huir de la reacción inmediata (hay quien cuenta hasta diez, pero tal vez sería preferible al menos hasta cien); en suma, aplicar el sentido común por muy poco común que sea.

Si realmente amamos la verdad, no podemos dejar de luchar contra la mentira.

Publicado en El Periódico de Aragón, 6 octubre 2026

martes, 29 de septiembre de 2026

Retener el talento

La formación de un estudiante universitario supone un enorme esfuerzo, el cual se inicia con la etapa infantil, prosigue con la enseñanza primaria y seguidamente la secundaria, como enseñanzas básicas y obligatorias, para acceder después al bachillerato, ya de carácter voluntario y especializado, y culminar con el ingreso en la universidad. Pero hoy, cualquier título ha de completarse con el conocimiento de idiomas y un domino exhaustivo del inglés; además el currículo ha de aderezarse con otros estudios complementarios de posgrado, cursos, máster, seminarios… incluso el doctorado. Y ni siquiera todo ello puede garantizar un hueco en el mercado laboral.

La posesión de tal acreditación académica implica un coste económico importante y una seria barrera para gran parte del alumnado potencial, pese a la disposición de becas y ayudas que puedan paliar la dificultades de acceso a la formación universitaria por parte de los más débiles económicamente. ¿Y después?

A los egresados universitarios se les brinda una invitación implícita —muy explícita en el caso de titulados con buen expediente— para ampliar sus conocimientos en el extranjero. La oportunidad de cerrar la etapa formativa con el ejercicio profesional fuera de España es muy atractiva, con fuertes estímulos de progresión y remuneración notoriamente más elevada de la factible en nuestro país. Muchos jamás volverán. Esa inteligencia que inventa, investiga, descubre, crea y crece… se escapa. El esfuerzo de siembra y cultivo es nuestro; el fruto, ajeno.

Un ejemplo paradigmático es el del personal sanitario, excelente, reconocido y muy demandado allende los Pirineos, mientras que aquí se constata un elevado déficit, sin posibilidad de cubrir muchas vacantes, ni oferta de una medicina de calidad y equitativa, extensiva a quienes no pueden financiar su elevado coste.

Publicado en El Periódico de Aragón, 29 septiembre 2026

martes, 22 de septiembre de 2026

¿Para qué sirve la gramática?

El uso indiscriminado de dispositivos electrónicos ha demostrado tanto su utilidad para la comunicación como su capacidad para promover engendros gramaticales que, en última instancia, generan una paradójica incomunicación.

Las abreviaturas abusivas, incoherencias, deformaciones y otras barbaridades habituales en las pantallas de los móviles abren un inmenso abismo en el que naufraga la corrección gramatical, lo cual supone un grave peligro para la lengua. Es la cultura de la banalidad, que todo lo permite y tolera la aberración hasta transformarla en normativa, bajo la cual se desvanece la posibilidad real de entendimiento futuro.

La función esencial de la gramática consiste en facilitar el uso coherente y comprensible de una lengua, así como proporcionarle la estructura que haga esto posible. Desde los viejos registros presentes en la Biblioteca de Alejandría, hasta la gramática de Nebrija en 1492, primera en Occidente, se sucedieron muchos ensayos, algunos de los cuales se han perdido. Todos ellos intentaban proporcionar una respuesta adecuada a una necesidad patente: mejorar el entendimiento entre los seres humanos que compartían una misma lengua. Cuando españoles y portugueses iniciaron la evangelización de la población americana, emprendieron su labor aprendiendo las lenguas indígenas a las cuales intentaron proporcionar sus correspondientes gramáticas, todo ello con objeto de establecer un diálogo eficaz. Más tarde, incluso se ha proporcionado una gramática al euskera, algo que muchos eruditos tenían por inviable.

En tanto parece imposible una lengua universal, empeño en el que fracasó el esperanto, hoy, quienes compartimos el español con seiscientos millones de hablantes en el planeta, tenemos el deber de proteger nuestra lengua, una de las tres cardinales del mundo. Y para eso, la gramática es vital.

Publicado en El Periódico de Aragón, 22 septiembre 2026

martes, 15 de septiembre de 2026

Demoledor PISA

Mucho se ha argumentado —y contrargumentado—, acerca de las potenciales causas más o menos responsables del desastroso estado del sistema educativo de nuestro país, tal como el informe PISA denuncia. No es para menos, desde luego. Los datos del informe deberían suscitar un punto de partida para invertir una trayectoria en caída libre. Para que todos los estamentos involucrados en la enseñanza, en realidad toda la sociedad, tomaran definitiva conciencia de la necesidad de una acción conjunta; plural y coherente, universal y estable; inalterable en el tiempo… en contra de las habituales iniciativas sectoriales, generadas sin consenso y rápidamente reemplazadas.

No obstante, entre los gérmenes del desaguisado, destacaría el desaliento de unos docentes muy castigados por el propio sistema junto a la falta de interés de un alumnado desmotivado, alérgico a la noción de esfuerzo y sacrificio, inmerso en una apatía generalizada. Poco tiene de extraño, pues, que el ambiente en las aulas tienda a ser desfavorable hacia el aprendizaje, así como que algunos estudiantes padezcan algún tipo de maltrato por parte de sus compañeros. Calamidades e infamia progresan sin freno en entornos y condiciones propicias: ciertamente, pasito a pasito, hemos construido una sociedad adicta al trabajo fácil, en la cual no se valora la abnegación ni se aprecian las tareas bien hechas; un círculo vicioso de listillos donde se presume de lo conseguido sin esfuerzo y donde las pícaras argucias son objeto de adoración.

Sorprende, pese a todo, la existencia de buenas noticias, de emprendimiento feraz y actividades orientadas a promover buenas prácticas; de personas dedicadas a facilitar la existencia de sus semejantes. Solo que cada día es más difícil implantarlas en la enseñanza. Por eso, es necesario un informe PISA que nos señala con razón.

Publicado en El Periódico de Aragón, 15 septiembre 2026

martes, 8 de septiembre de 2026

Urbes humanizadas

Las vacaciones estivales en pequeños núcleos rurales constituyen una inmejorable ocasión para el reencuentro con olvidadas costumbres de antaño; allí, la acomodada vida urbanita se desvanece en favor de hábitos muy próximos a los disfrutados por las generaciones anteriores: actividad en la calle, niños trasteando en libertad, múltiples planes lúdicos; juegos, carreras, canciones... y, sobre todo, fácil interrelación de peques y mayores entre sí y con el resto de los vecinos. Así era el trascurrir cotidiano en cualquier villorio recóndito a todo lo largo y ancho de nuestro país. Bucólica y plácida armonía que desapareció durante la emigración masiva hacia las grandes ciudades, donde el cemento medra junto a las oportunidades de desarrollo económico, al precio de eclipsar la hermosa tradición de entender la existencia manteniendo al ser humano en el centro.

Hoy puede observarse el renacimiento de concepciones más acordes con un urbanismo humanizado, que tiende a contrarrestar los aspectos negativos propios de urbes erigidas de espaldas a sus residentes, sea la polución o la carencia de espacios verdes; tráfico insufrible o desplazamientos agotadores; apremios permanentes y ansiedad sistemática. Surgen así las urbes «15 minutos», que pretenden limitar los desplazamientos interiores por trabajo, compras o cualquier motivo a un máximo de un cuarto de hora; medida tan esencial como pueda serlo la creación de amplias zonas ajardinadas, donde reposar a la sombra de un árbol frondoso, escuchar el piar de pajarillos o percibir el olor a flores y tierra mojada. Un rincón de franco esparcimiento, sin necesidad de recurrir a autobuses, metro y, mucho menos, a contaminantes automóviles. Un lugar donde puede reinar la bici como ayuda exclusiva para transeúntes aún poco acostumbrados a usar sus zapatos tanto como debieran.

Publicado en El Periódico de Aragón, 1 septiembre 2026

Algo huele a quemado

En este incendiario e incendiado verano, sí, algo huele a quemado; los bomberos —digo—, cuyas justas reivindicaciones semejan tan calcinadas como esas hectáreas cuyo fuego a duras penas intentan sofocar. Y, mientras, a estos benditos solo se les ocurrió plantear ha tiempo una huelga indefinida, cuyos servicios mínimos afectan a la totalidad de la plantilla. A eso se llama responsabilidad, pero, claro, así se explica que haya sido necesario un sonado incendio, el de las Peñas de Riglos, para que, ¡por fin!, hayan avanzado las negociaciones, un acuerdo de mínimos… que difícilmente podrá paliar las graves carencias de personal y recursos, arraigadas desde hace lustros, tanto más cuando los efectos del calentamiento global amenazan la progresión en una espiral logarítmica en cuanto a número y gravedad de los siniestros.

Afirman los especialistas, y por supuesto los bomberos forestales, que los incendios se apagan en invierno, con marcada referencia a las labores de mantenimiento del monte, bosque y, en especial, matorrales, que tanta contribución prestan para que cualquier fuego se descontrole. Y como falta ganado susceptible de realizar tal función de limpieza en tanto se alimenta, algo habrá que ingeniar para suplir a las bucólicas y eficientes ovejitas. Es el árbol objeto de máxima devoción del animismo, símbolo supremo de vida en la naturaleza, una vida que menospreciamos, ignorantes de que nuestra propia supervivencia como especie depende de mínimos detalles.

«Si las abejas desapareciesen de la faz de la tierra, la humanidad no perduraría más allá de cuatro años». Ni esta afirmación es cierta ni la cita es de Einstein, pero posee un intenso vigor metafórico. Sobre todo, cuando tantas abejas, símbolo de vinculación biológica, han perecido carbonizadas por los incendios forestales. Somos árboles, somos vida.

Publicado en El Periódico de Aragón, 8 septiembre 2026

martes, 7 de julio de 2026

Buena gente

Las personas con buenos sentimientos abundan más de lo que podría parecer cuando se atiende a los medios de comunicación. No son noticia ni dan lugar a elocuentes titulares, ni siquiera son objeto habitual de conversaciones en la calle o en el trabajo… pero ahí están, serenas y ejemplares, alejadas de la frivolidad predominante, empeñadas en conseguir cada día un mundo mejor, más habitable y con sitio para todos, sin prejuicios de género, clase o etnia. Esa gente buena aporta su granito de arena solidario, sin ruido y en la intimidad; cada minuto, cada segundo, sumando una tras otra las piezas de un sólido armazón que, realmente, es el que sostiene a una humanidad atenazada por el egoísmo, la violencia y el desamor.

No, casi nunca son noticia, pero cuando miramos a nuestro alrededor es muy fácil observar gestos de asistencia altruista en favor de otras personas necesitadas de ayuda, quizá completos desconocidos; gestos que permiten la supervivencia de los más vulnerables frente a una sociedad inmisericorde que tiene a ignorarlos cruelmente. Pero si los seres humanos nos hemos desarrollado como especie inteligente y hemos progresado socialmente, se debe sobre todo a nuestra capacidad para comunicarnos y ayudarnos unos a otros, para no dejar nunca abandonado al compañero. Eso es exactamente lo que dictamina el conocimiento científico. Y eso es exactamente lo que podemos constatar con una mirada abierta, libre, que atienda a nuestra discreta y taciturna realidad cotidiana, tan poco amiga de la petulancia.

Sin embargo, siempre pendientes del ruido, del brillo cegador de sucesos deslumbradores, habitualmente hechos aciagos, que perturban, confunden nuestro ánimo y carcomen la esperanza, permanecemos ciegos y sordos a todo lo bueno que nos rodea.

Pero ahí sigue la buena gente. Siempre dispuesta a hacer el bien.

Publicado en El Periódico de Aragón, 7 julio 2026

miércoles, 1 de julio de 2026

Edadismo

Se entiende por edadismo la discriminación personal en razón de la edad; prejuicios que afectan a los mayores, particularmente a las mujeres, y se manifiestan de forma casi siempre peyorativa.

Entramos en plena época vacacional… para los peques, que no para sus padres, así forzados a conciliar sus compromisos profesionales con el cuidado y atención a las necesidades de sus hijos. Ocasión, a veces única fórmula disponible, para recurrir a los abuelos como imprescindible apoyo durante el horario laboral. Para muchos yayos, ello representa también una feliz oportunidad de disfrutar entrañables horas junto a los nietos, si bien en algunos casos, los abrazos y el afecto, siempre recíproco, con que ellos muestran su agradecimiento, apenas llega a compensar el esfuerzo de tal encomienda cuando, caso habitual, las personas de más edad andan ya muy mermadas de fuerzas. Es lo que tiene la ancianidad, doblegada por achaques, pero tampoco escasean quienes preferirían disfrutar a su libre albedrío de cuantas horas puedan disponer, sin ningún tipo de obligaciones ajenas ni imposiciones familiares, alegando que, por fin, les ha llegado la hora de solazarse en paz, tras largos e intensos años de trayectoria profesional u hogareña. En todo caso, tanto la sociedad en su conjunto como las instituciones tienden a ignorar la problemática de las personas mayores, las cuales, a veces, tampoco se exoneran de sus presuntas responsabilidades; al contrario, es frecuente que experimenten cierto sentimiento de culpabilidad por descuidarlas.

Pero el trance más intimidatorio a cargo de los prejuicios edadistas, reside en considerar injusta la pensión contributiva generada a lo largo de un vasto historial de aportaciones a la Seguridad Social, acusación acompañada de una vaga pero omnipresente amenaza de comprometer su futura percepción.

Publicado en El Periódico de Aragón, 30 junio 2026

miércoles, 24 de junio de 2026

La Universidad de la Experiencia

La docencia es una hermosa vocación, cuya praxis está sufriendo en extremo durante los últimos años, confrontada en demasía a un alumnado con escasa motivación y excesiva tendencia a reproches y demandas poco razonables.

Mientras que el respeto huye apresurado de las aulas, algunos familiares del alumnado más bien parecen defender a ultranza a los abúlicos de turno, antes que colaborar con el profesor en su inexcusable reeducación. Penosas perspectivas para la enseñanza cuando la desmotivación del alumno invade la esfera del propio docente, el cual finiquita igualmente falto de estímulos.

Así las cosas, surge una alternativa amante de la cultura y de la sabiduría: alumnos que quieren saber más y profesorado que se siente muy feliz por ayudarles a ampliar sus horizontes y enriquecerse con nuevos conocimientos. Esa es, precisamente, la atmósfera que inspira la Universidad de la Experiencia, iniciativa educativa superior, flexible y relativamente informal, dirigida a personas mayores de 55 años o, bien, jubilados con más de medio siglo. No se exige titulación previa ni se realizan exámenes, en tanto que la oferta académica es multidisciplinar e incluye habitualmente materias como historia, arte, ciencia, literatura, idiomas y nuevas tecnologías. La mayor parte de los usuarios experimenta un reencuentro con ilusiones de juventud extraviadas a lo largo de una madurez austera, forzada a absorbentes exigencias profesionales. Cuando estas se desvanecen definitivamente, florece una nueva etapa presidida por el hambre de aprender; segunda oportunidad para realimentar antiguas aspiraciones que antaño fueron vedadas por imposiciones de la existencia. Las aulas de la Universidad de la Experiencia irradian una luminiscencia que alumnos y docentes, mutuamente agradecidos, desearían experimentar durante el resto de su vida.

Publicado en El Periódico de Aragón, 23 junio 2026

martes, 16 de junio de 2026

Una luz entre las sombras

El viaje del papa León XIV a nuestro país ha inflamado un resplandor que ha iluminado, siquiera fugazmente, un escenario politizado, pleno de imprecaciones, descalificaciones y agravios, indeseable y virulenta polarización invasora de todos los ámbitos y estamentos. El ponderado discurso del pontífice, por el contrario, se ha cifrado permanentemente en el amor y en el respeto, como pilares de una paz social de la que los desamparados son los primeros excluidos.

El Papa se ha mostrado particularmente sensible con la infancia. «Dejad que los niños se acerquen a mí...», parecía decir su mirada serena, en tanto que los bendecía y alzaba en brazos con amor infinito. Mirada que también era de apoyo hacia los padres, en reconocimiento a su sagrada misión educadora. Entre otros, el Santo Padre recibió en su visita el desgarrador testimonio de una joven cuya infancia se desarrolló en un hogar roto. Ella se confesó incapaz de perdonar a su progenitor, el cual, además de someterla a una violencia devastadora, también arrastró a su madre en el naufragio familiar. Por fortuna, unos padres adoptivos consiguieron rescatarla a tiempo, hasta fraguar una personalidad nueva y limpia, dominada por las ganas de vivir, bajo un horizonte reconstruido y forjado en sentimientos en los que ya no creía.

La infancia de muchos niños sufre ignorada, mientras un infierno aniquilador señorea su existencia. Calvario del que, con suerte, pueden ser liberados por personas con auténtica vocación paterna, deseosos de iluminar de nuevo su vida. Pero no les va a resultar nada fácil: habrán de sortear multitud de trabas burocráticas y escollos que, a veces, devienen en renuncia a sus hermosas intenciones. ¿De verdad no existe un camino más fácil para favorecer la adopción, sin marginar las necesarias garantías que han de custodiar el proceso?

Publicado en El Periódico de Aragón, 16 junio 2026

martes, 9 de junio de 2026

No todo está perdido

¿Has logrado en la PAU acceso a los estudios que deseabas? ¡Enhorabuena! Te lo merecías, entre otras razones, porque en la nota final pondera hasta un 60% el esfuerzo realizado a lo largo de todo el bachillerato, lo cual atempera la influencia de una prueba única y su potencial dependencia del azar.

Realmente, es mucho lo que está en juego en la PAU; ni más ni menos que la ansiada salida profesional y la culminación feliz de una vocación, tal vez predestinada desde la infancia. Pero hay días en los que nos levantamos con el pie errado y todo parece torcerse; por fortuna, existen diversas fórmulas para reconducir la frustración de una nota insuficiente. Desde la convocatoria extraordinaria a principios de julio, hasta la alternativa de repetir de nuevo el examen durante el próximo curso, oportunidad adicional para alcanzar la nota de corte exigida. Sin embargo, quizá porque tal calificación sea definitivamente inaccesible, pueda ser preciso optar por una acomodación vocacional, acorde con las preferencias y aptitudes reales. En muchas ocasiones, ese es un camino fructífero para descubrir nuevos horizontes insospechados y de un gran valor; siempre conviene bucear en el lado positivo de las cosas para sortear los vaivenes a los que nos somete la existencia, cuando la suerte se muestra esquiva.

De la asignatura más importante nadie se examina, sino uno mismo, mirando en su interior. ¿Me he conducido íntegra y dignamente? Si se hace ya difícil evitar la comparación con otros estudiantes más afortunados, a los que se juzga con menos méritos, aún es peor la sospecha de utilización de medios ilícitos y trampas, incluido el recurso a técnicas sofisticadas, que puedan desvirtuar el resultado. En todo caso, aunque nuestra sociedad necesita de la honradez más que respirar, nunca conviene dejarse atrapar por el resentimiento.

Publicado en El Periódico de Aragón, 9 junio 2026

miércoles, 3 de junio de 2026

Profanación

La Feria del Libro nos invita a una reflexión serena, a un intercambio enriquecedor entre autor y lectores, donde se contrasta lo que el primero desea expresar y la impronta que sus lectores pueden extraer a través de su interpretación.

Metáfora de la vida en la naturaleza, apología de los paraísos perdidos, reencuentro con el ser interior… incluso, sin duda (siempre es así), alguna nota muy personal del autor. Todo ello nos seduce desde las páginas de Profanación, novela escrita por Ramón Acín con un planteamiento muy original y la excelente factura literaria que caracteriza a este notable y prolífico autor. Auténtica protagonista es la Guarguera, valle recóndito bañado por el río Guarga, del cual apenas si hay otra noticia que los carteles que lo anuncian al pie del Monrepós. Sin embargo, alcanzó cierta notoriedad hace un par de décadas cuando se descubrió un depósito de armas y explosivos, suceso que brinda a Ramón el hilo conductor para revelar con minuciosa consistencia la convulsión provocada por una nube de intrusos, policías, periodistas e incluso curiosos, que invaden la sosegada vida del valle y atormentan la hasta ese momento apacible existencia de sus residentes. Acín describe con acertadas pinceladas las diversas personalidades patentes en una galería de curiosos personajes, brutalmente unidos ante la injerencia de un factor externo, un comisario «metomentodo» dispuesto a disociar las justas aspiraciones de esa reducida comunidad, cuyo devenir es despiadadamente profanado. El de ellos y el del valle en sí mismo.

Queda en el ánimo de cada lector dilucidar las pautas más relevantes que pueda aprehender en esta obra. Porque, si bien el protagonismo de un escritor finaliza tras la entrega del libro al editor, es justo cuando llega a las manos de cada lector cuando empieza una nueva y fructífera vida.

Publicado en El Periódico de Aragón, 2 junio 2026

martes, 26 de mayo de 2026

¿Cambiamos el mundo?

Cuántas utopías emergen en la juventud cuando nos creemos capaces de cambiar el mundo. Algún tiempo después percibimos lo difícil que resulta cambiar a los demás; también se nos revela la única aspiración viable: mejorarnos a nosotros mismos, a costa de enormes dosis de voluntad y tenacidad.

Los estudiosos del ser humano indican que los buenos sentimientos anidan en los lóbulos frontales, desde donde nos invitan a la empatía, la generosidad y la solidaridad, en tanto que vicios como el hedonismo y la agresividad residen en la amígdala, región cerebral del sistema límbico muy relacionada con el control emocional, que tiende a activarse en caso de amenaza real o imaginaria… como esos enemigos ficticios alentados por el poder, no para cambiar el mundo sino para dominarlo: si no estás conmigo, estás contra mí, se afirma desde un cosmos polarizado, tan de moda en la actualidad, al servicio de intereses opacos.

Aunque educación y respeto debieran ser la base de la convivencia, la interrelación social se regula mediante una serie de normas creadas para resolver conflictos potenciales, antes de que la ley de la fuerza se imponga al criterio de la razón. Pero cuando se quebrantan tales normas, parece ineludible la sanción, pues de otro modo, además de perpetrarse un atentado contra la disposición transgredida, también se pierde algo realmente grave, el respeto a la ley.

Así, existe una palpable contradicción en el anuncio de las nuevas ordenanzas municipales, algunas de muy difícil aplicación, como las relacionadas con indigentes, que ya padecen en demasía por el mero hecho de sobrevivir, en tanto que otras disposiciones, algunas ya vigentes, son sistemáticamente incumplidas, como puede comprobarse en los parques frecuentados por mascotas sueltas e incontroladas, pese a sucesivos anuncios de corregir tales prácticas.

Publicado en El Periódico de Aragón, 26 mayo 2026

miércoles, 20 de mayo de 2026

Terapias milagro

Cuánta promesa vana, cuánta falacia publicitada, cuántas expectativas defraudadas… es inmenso el caudal de remedios milagrosos, desde cremas y pócimas de belleza a tratamientos de mayor entidad, que prometen restaurar esa belleza que la edad amenaza dilapidar, cumpliendo su encomienda biológica inapelable. Obviamente, son las mujeres las principales víctimas de una tendencia secular que ha convertido la imagen en el centro de sus vidas; pero también muchos varones acuden al gimnasio, no tanto para mejorar su salud sino con fines culturistas, extraviados en una obsesión conocida como complejo de Adonís. Así y todo, tiene poco de extraño que la prioridad destacada de los nuevos profesionales de la medicina, al obtener su plaza MIR, sea la cirugía plástica, por delante de otras antaño muy demandadas como cardiología o neurología, en tanto que entre las menos solicitadas figure la atención primaria.

Por si todo ello no fuera fatídico por sí mismo, Lluis Montoliu, investigador del CSIC manifiesta que la falta de integridad científica sale demasiado barata en España, aludiendo a malas artes vigentes en algunos investigadores, dispuestos a tomar atajos y saltarse las normas éticas en su propio beneficio, pues necesitan abundantes referencias en publicaciones y repositorios acreditados de divulgación, para asentarse profesionalmente. Su deseo de alcanzar prestigio con rapidez se fusiona con el de personas ansiosas por recibir una panacea para sanar o al menos aliviar su dolencia; la perniciosa y decepcionante conclusión incluye mucho dolor en pacientes vulnerables que, tras un resplandor de vana ilusión, ven cómo se derrumba su esperanza.

Hoy se promueve el triunfo de la mentira y el engaño en casi todos los campos de la vida. Práctica muy rentable para algunos, que conduce a un desastroso futuro para todos.

Publicado en El Periódico de Aragón, 19 mayo 2026

martes, 12 de mayo de 2026

Aragón negro

Mayo es un mes alegre, al que una naturaleza pródiga embellece, por más que este año la meteorología un tanto revoltosa porfíe en recordarnos que aún es necesario el sayo. Es también un mes de festivales, que se inicia con el rumboso y sonoro Primer Viernes de Mayo en Jaca, conmemoración antiquísima en continua expansión, afortunadísima combinación de historia y leyenda que a lo largo de los siglos ha adquirido un sólido prestigio y ha cimentado un atractivo turístico prominente.

Con similares mimbres florece en mayo el Festival Aragón Negro (FAN), cuya programación se articula en esta edición en torno al concepto de Mundos mágicos, donde lo simbólico y lo fantástico se combinan con el de La tolerancia, según declara su director, Juan Bolea, quien también indica que: «Ambos ejes responden a la voluntad de combinar la dimensión artística con la reflexión social. Además, la programación incluirá un guiño a la figura de Francisco de Goya, en el marco del camino hacia el bicentenario de su fallecimiento, con actividades centradas en los enigmas y el universo creativo del artista aragonés». Conviene subrayar la importante expansión que viene acumulando el FAN, con más de 200 actividades programadas en nada menos que 44 sedes, repartidas por toda la Comunidad. Así mismo, tras su presentación oficial el pasado martes en el Teatro Principal, la clausura tendrá lugar en el mismo escenario el 15 de junio mediante una gala show, en la cual también se hará entrega de los galardones otorgados por el festival.

A través de esta XIII edición del FAN es fácil constatar el relevante papel que la conocida como novela negra ha llegado a adquirir en Aragón, con un vasto plantel de autores —en esta edición su número asciende a más de 50 escritores—, muchos de ellos nombres ya consolidados, orientados a la mística del enigma.

Publicado en El Periódico de Aragón, 12 mayo 2026

martes, 5 de mayo de 2026

En defensa del autor

El mundo de los sueños suele ser, para la mayoría de los mortales, eso precisamente, un espejismo, tal como también lo es para los autores que fantasean con la opción de «vivir del arte» y costearse la existencia merced a sus creaciones; fantástica quimera que se desvanece presurosa al contacto con la prosaica realidad, tanto más rápidamente en el caso de los trabajadores de la palabra, como los escritores, quienes casi en su totalidad precisan de un oficio subsidiario para complementar el yantar cotidiano.

Sin embargo, de vez en cuando, aparece en el firmamento una estrella fugaz: Javier Sierra, escritor y periodista, ha catado con profusión las mieles del triunfo, notable milagro por sí solo y aún más sorprendente cuando no le acompaña ese engreimiento tan arduo de digerir por parte de los señalados por la gloria. Lejos de ello, el turolense, sin perder su talante humilde y sencillo, se ha elevado como adalid en la defensa de los derechos de autor, tal y como ha reconocido el reciente galardón otorgado por el Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO). En voz de Carme Riera, presidenta: «Javier ha sido un altavoz contra la piratería, reclamó el liderazgo de las Administraciones Públicas en el fortalecimiento de la cultura escrita y ha advertido de los desafíos que la IA plantea para los creadores y para el conjunto de la sociedad». Por su parte, el Observatorio de la Sostenibilidad de la Cultura Escrita, señala que los principales problemas a los que se enfrentan actualmente autores y editores son el incumplimiento de la Ley de Propiedad Intelectual y la normalización de usos no autorizados, epitafio luctuoso al que se suma con extraordinaria ascendencia y pujanza la inteligencia artificial, para levantar nubes sombrías sobre un futuro ante el que el paupérrimo presente ya supone una losa insoportable.

Publicado en El Periódico de Aragón, 7 mayo 2026