Por si todo ello no fuera fatídico por sí mismo, Lluis Montoliu, investigador del CSIC manifiesta que la falta de integridad científica sale demasiado barata en España, aludiendo a malas artes vigentes en algunos investigadores, dispuestos a tomar atajos y saltarse las normas éticas en su propio beneficio, pues necesitan abundantes referencias en publicaciones y repositorios acreditados de divulgación, para asentarse profesionalmente. Su deseo de alcanzar prestigio con rapidez se fusiona con el de personas ansiosas por recibir una panacea para sanar o al menos aliviar su dolencia; la perniciosa y decepcionante conclusión incluye mucho dolor en pacientes vulnerables que, tras un resplandor de vana ilusión, ven cómo se derrumba su esperanza.
Hoy se promueve el triunfo de la mentira y el engaño en casi todos los campos de la vida. Práctica muy rentable para algunos, que conduce a un desastroso futuro para todos.
Publicado en El Periódico de Aragón, 19 mayo 2026
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