martes, 3 de febrero de 2026

Medicina universal

Cuando acudimos al médico de familia, pilar fundamental del sistema de salud, sentimos una enorme gratitud por su generosa dedicación para remediar nuestras dolencias. El médico de familia constituye el primer y esencial eslabón de una cadena que nos orientaría, si fuera necesario, hacia las especialidades implicadas en la oportuna terapia. Pero la enfermedad puede llegar de improviso, siendo entonces importante una consulta inmediata, sin cita previa; de no ser esto posible, suele recurrirse a los sobrecargados servicios de urgencias, los cuales, por masificación, pierden eficacia.

Desde el punto de vista del paciente, es fundamental una atención próxima y de calidad, además de la potestad de dirigirse libremente al profesional o centro que considere idóneo, incluso fuera de su Comunidad, ya que el sólido prestigio de un determinado médico u hospital, es buena muestra de su buen hacer a través de muchos años de ejercicio; obviamente, tal libertad de elección resulta difícil de alcanzar. Sobre todo, si quienes han de ofrecerla no lo intentan.

En una atención adecuada intervienen desde el último subalterno hasta el facultativo de mayor renombre, incluyendo, por supuesto, al personal administrativo y de gestión. Ninguno puede fallar, pero siendo todos imprescindibles, cada uno tiene su propio papel, como afirmaba Calderón de la Barca en El teatro del mundo. Por ello, parece lógico refrendar la validez de un estatus diferente, que no superior, para los también diferentes miembros de la institución sanitaria, cuya formación, responsabilidad y obligaciones no son, en modo alguno, equiparables. Tal distinción nunca ha de suponer estratificación ni la menor merma de su dignidad personal; simplemente, se trata de reconocer, en bien del paciente, el papel diverso que cada uno de ellos juega en los servicios sanitarios.

Publicado en El Periódico de Aragón, 3 febrero 2026

martes, 27 de enero de 2026

Ídolos con pies de barro

A lo largo de la historia, la humanidad ha hecho gala de poseer una fuerte tendencia a erigir mitos, figuras sobrehumanas que nadan en la excelencia y se levantan sobre quienes los rodean como seres superiores, tocados por una varita mágica y capaces de alcanzar todo cuanto se proponen. Lejos de desvanecerse al fin de sus días, la aureola que los corona suele teñirse con matices heroicos, para traspasar con paso firme los límites de la leyenda. Pero la cruda realidad es mucho más prosaica, lo cual permite retornar al ámbito de lo verosímil los atributos más desmesurados, así como desvelar algunas contradicciones patentes.

125 años tras su fallecimiento, parece una buena ocasión para celebrar el legado de un gran escritor, Leopoldo Alas Clarín, autor de novelas tan insignes como La Regenta, su obra cumbre. En ella, la figura femenina es trazada con gran delicadeza y profundidad, con el talante propio de un auténtico defensor de la mujer y de su equiparación real en una sociedad, aún muy alejada de los postulados feministas. Pero ello no le impidió ejercer una critica feroz sobre la obra, hechos y costumbres de Emilia Pardo Bazán, a la cual atacó con suma crueldad, en especial cuando se planteó su ingreso en la RAE. ¿Pura rivalidad literaria o imposibilidad de aceptar una mujer en un asiento contiguo? Juan Varela, autor de Pepita Jiménez, mostró sin tapujos su oposición y así como su adherencia al papel tradicional de la mujer, siendo principal valedor del rechazo de la candidatura de Emilia a la RAE, hasta el punto de declarar con mordacidad que, en tal caso, habría de fabricarse un sillón especial, capaz de albergar las amplias posaderas de la Bazán.

A veces, documentos y biografías terminan por poner las cosas en su lugar. Pero sus protagonistas, ya desaparecidos, no llegan a disfrutar del justo desagravio.

Publicado en El Periódico de Aragón, 27 enero 2026

miércoles, 21 de enero de 2026

El campo en pie de guerra

Cuando sobreviene la enfermedad, recurrimos a los servicios sanitarios, pero para no perder la salud, importa lo que comemos, siendo precisamente agricultores y ganaderos los proveedores de nuestra mesa. Sin embargo, no parece que cuenten con el prestigio y reconocimiento debidos, pues cuanto les afecta tiende a tramarse a espaldas de sus intereses.

Antaño, la vida en el campo era especialmente dura, bregando de sol a sol para labrar un terruño ingrato; día y noche escrutando el color del cielo, fuera privado de nubes misericordiosas o pleno de sombrías amenazas… Hoy, las cosas han cambiado, pero parece que no lo suficiente, pues las nuevas generaciones se muestran escasamente dispuestas a tomar el relevo en la heredad que sus mayores tienen a bien legarles. Grandes obras hidráulicas junto a una eficiente mecanización hacen factible que quienes aún persisten laborando campos y gestionando explotaciones ganaderas, puedan continuar alimentándonos, muy a pesar de las trabas que aquí y allá encuentran para el ejercicio de su labor. Y, así, llega un día en el que, hartos de tanto despropósito y menosprecio, invaden la calle a lomos de sus tractores. Ahora, el detonante se ha activado por un cuestionado acuerdo con Mercosur, aún pendiente de ratificación en el Parlamento Europeo, mediante el cual tendría lugar una competencia carente de la necesaria equidad: países con una normativa muy laxa, ajena a las estrictas normas europeas orientadas a garantizar la calidad alimentaria, se beneficiarían de unas condiciones muy favorables para imponerse.

Llama la atención tan obvio contrasentido entre unas medidas típicamente proteccionistas de la salud y el libre paso a unos productos desprovistos de restricciones. Y también sorprende la firma de un acuerdo sin consulta previa a agricultores y ganaderos, ni respeto a su opinión.

Publicado en El Periódico de Aragón, 20 enero 2026

martes, 13 de enero de 2026

Mortadelo y la ciencia

La realidad científica parece muy alejada de muchos jóvenes, los cuales, por desconocimiento, padecen un miedo atávico a internarse en el proceloso orbe de la sabiduría que emana del estudio de las ciencias. Cuestión a la que el CSIC pretende poner remedio con la ayuda de un mentor tan bizarro como insólito… y mordaz. ¿Cómo?: mediante una exposición, La Ciencia de Mortadelo y Filemón. Crónicas disparatadas de la investigación en España, abierta en la sevillana Casa de la Ciencia y que en los dos próximos años recorrerá el resto del país. A través de su lógica delirante, Mortadelo y Filemón, secundados por el profesor Bacterio, nos trasladan que la ciencia constituye una herramienta fundamental para comprender el mundo que nos rodea y poner remedio incluso a desafíos tan graves como los derivados del cambio climático. Aquellas maravillosas y divertidísimas historietas publicadas en los tebeos han permanecido vigentes en los ahora denominados cómic; un mundo disparatado, pleno de inventos de la T.I.A, donde la ingenua inocencia de los protagonistas camina siempre junto a una mirada bondadosa, exenta de esas malas intenciones que tanto protagonismo osan acaparar en el mundo de los adultos, a veces tan absurdo como lo es el propio ser humano cuando porfía por rebelarse en contra de su propia esencia.

Francisco Ibáñez describió por medio de sus entrañables personajes las contradicciones de la humanidad y su devenir errático, un desafío abarrotado de peligosísimas apuestas, en el que la verdad científica es la mejor herramienta para no extraviarse... y donde el humor aporta una nota de indiscutible valor, indispensable para sobrevivir a tanta amenaza y desvarío presente en nuestro mundo. Cuando todo nos supera, naufraguemos al menos sin caer en la tristeza. Ese es, justamente, el mensaje de Paco Ibáñez en sus creaciones.

Publicado en El Periódico de Aragón, 13 enero 2026

martes, 6 de enero de 2026

Derecho a la maternidad

Sin ningún género de duda, el descenso de la natalidad es un grave problema global que afecta a todo el orbe occidental, pero muy particularmente a nuestro país, cuya tasa de nacimientos está muy por debajo del mínimo necesario para el reemplazo generacional.

El bendito cambio social que liberó a la mujer de las cadenas que la mantenían confinada entre las cuatro paredes de casa, dedicada con carácter exclusivo a las tareas hogareñas y, aún mucho más importante, a la crianza y educación de sus hijos, ha supuesto que la mitad de la población española haya tenido acceso a un desarrollo profesional acorde con su talento, el cual se ha mostrado tan eficiente y capacitado como el de sus colegas masculinos… los cuales, por su parte, todavía permanecen en buena medida reacios a compartir las obligaciones propias de la intendencia familiar. Eso, al menos, aseguran las estadísticas, muy a pesar de algunos felices ejemplos, que tan solo son eso: excepciones. Así, las féminas con vocación maternal se ven forzadas a cargar con la doble tarea de compaginar su trabajo y las funciones de gestión familiar, caso de no optar directamente por la renuncia a su trayectoria profesional. Durante al menos los dos primeros años de vida, un bebé necesita a sus padres: exige cariño y dedicación absoluta, algo que ninguna guardería puede proporcionar.

Se precisan muchas medidas económicas y de conciliación para revertir una natalidad exhausta, a la que, como mucho, las diferentes Administraciones y Comunidades vienen aplicado tenues parches, más bien de escasa relevancia, tanto por su cuantía y como por su efectividad. Todavía menos se favorecen las fórmulas de maternidad no biológica, con mención especial de la adopción, idónea para resolver simultáneamente las aspiraciones maternales y la necesidad de acogida de unos niños sin padres.

Publicado en El Periódico de Aragón, 6 enero 2026

miércoles, 31 de diciembre de 2025

La luz vuelve a casa

Se vierten con extrema fecundidad multitud de palabras baldías para definir qué tipo de modalidad de enseñanza o colegio está por encima del resto, sea por su ascendencia o por cualquier otra característica, polémica muy en boca de individuos ajenos a lo que en realidad importa: la calidad de la enseñanza. Desde luego, en el extenso catálogo de centros escolares, no faltan ejemplos de todo signo: excelentes, no tan buenos e incluso manifiestamente mejorables, según cada caso concreto a considerar, pero a los padres lo que de verdad les interesa es la mejor educación posible para sus hijos, allí donde puedan llevarlos. En este punto, un profesorado vocacional y entregado puede suplir las secuelas de serias carencias materiales, sobre todo si cuenta con la colaboración del resto de la comunidad educativa. ¿El resultado? Bien visible en los rostros de los alumnos cuando acuden felices al colegio y en cuánto lo echan de menos cuando se encuentran de vacaciones.
Han transcurrido catorce meses de las terribles inundaciones sufridas en Valencia. En nuestra memoria quedan pavorosas imágenes de devastación; también bellísimas y revitalizadoras muestras de solidaridad; nada puede ser ya igual para quien padeció la ruina o perdió algún ser querido, tampoco para quienes aportaron su ayuda desinteresada en las tareas de limpieza y reconstrucción. En la segunda Navidad tras la tragedia, los colegios de Paiporta abren sus puertas cada día con razonable normalidad, pero el recuerdo de pasadas vivencias persiste muy patente, así como todavía subsiste el temor a la repetición de algo semejante. Por eso, en muchos centros se han realizado actividades con un mensaje de agradecimiento y esperanza. Entre ellas, un hermoso video grabado por el alumnado del colegio La Inmaculada, cuyo lema es muy significativo: «La luz vuelve a casa».


Publicado en El Periódico de Aragón, 30 diciembre 2025 

martes, 23 de diciembre de 2025

Esa gente de al lado

Días de celebraciones, de reuniones familiares, de encuentros y, a veces, también de desencuentros. Días, en todo caso, en los que prevalece un sentimiento de acogida, de olvidar egoísmo e individualidad siquiera durante unas horas; de pensar que el otro existe. Y días también en los que nadie debería limitarse a contemplar a las personas más próximas, para considerar la presencia de otras menos allegadas, con especial dedicación a los niños, siempre muy vulnerables a la pobreza y el desamor, y a los ancianos, tantas veces sentenciados a una soledad no deseada.

Tiempo, el navideño, para ser conscientes de los problemas que acucian a quienes transitan, casi invisibles, a nuestro lado; de hacerlo no con la curiosidad de penetrar su intimidad, sino con intención de prestarles esa ayuda que necesitan imperiosamente. Vivimos con la depresión y la ansiedad acompañando sin tregua a buena parte de quienes nos rodean, a quienes decimos apreciar; pero sus dolencias no se curan tanto mediante fármacos y psicólogos; por encima de todo se benefician del abrazo de una mano amiga, de esa sonrisa que entraña una promesa de compañía, de comprender el porqué de su angustia para aplicar la reparación oportuna.

Cáritas y otras voluntariosas organizaciones aportan su granito de arena, no solo espiritual, pues incluyen contribución material en forma de alimentos, ropa e incluso juguetes. En los hospitales se materializan diversas fórmulas de acompañamiento, muchas de ellas centradas en la infancia, ¡que nadie les robe su entrañable Navidad! Así, en la calle, reina una esperanza de difusa solidaridad. Insuficiente, desde luego. Porque junto a risas alegres, fiesta y jolgorio, proliferan llanto y dolor.

Como siempre. Como el resto del año cuando la Navidad se apaga y los invisibles, esa gente de al lado, torna de nuevo a esfumarse.

Publicado en El Periódico de Aragón, 23 diciembre 2025

miércoles, 17 de diciembre de 2025

Deporte y cerebro

La vida sedentaria se ha confirmado por diversas investigaciones como un devastador enemigo de la salud física. Si le sumamos el abuso de dispositivos electrónicos como feraz promotor de incomunicación, constataremos también un notable deterioro mental, pues tan desmesurado y habitual recurso a redes sociales implica pobreza de trato presencial, situación que se pretende combatir en el universo de la adolescencia restringiendo el acceso a tales sucedáneos de la relación personal.

Entre los más avezados especialistas en comportamiento humano existe un amplio consenso acerca de las virtudes de la práctica deportiva como remedio del sedentarismo e, igualmente, eficiente para contrarrestar la dependencia de tanto artilugio que osa plasmar la esencia de la vida a través de una pantallita. Nadie duda de los beneficios de un ejercicio moderado para mantener una buena forma física, base saludable para eludir o al menos combatir un interminable catálogo de dolencias características de nuestra época; así mismo, ahora sabemos que enfermedades como el Alzheimer, Parkinson o la terrible ELA y, en general, las patologías neuronales, se benefician también de una terapia tan simple como hacer deporte, sea merced a la mera activación muscular como mediante la socialización que supone hacerlo en compañía. Sin embargo, no todo es positivo: la sobreactuación y excesos deportivos, sobre todo en el marco de la competición, además del riesgo de lesiones, quizá de gravedad, compromete también (y mucho) la salud psíquica, probablemente como secuela de una situación estresante experimentada con demasiada intensidad. Tampoco parece convincente el entrenamiento gestionado por un móvil, porque consagra el aislamiento y elimina uno de los factores considerado como determinante de los beneficios del ejercicio: hacerlo compartiendo vivencias.

Publicado en El Periódico de Aragón, 16 diciembre 2025

miércoles, 10 de diciembre de 2025

Amigos del libro

Desde que aprendí a leer, el libro fue mi amigo inseparable. Y así, buscando esas respuestas siempre vedadas a la infancia, alcanzaría la adolescencia en la mejor compañía, un libro. Con diez años escribí mi primer relato, un cuento cuyo manuscrito desgraciadamente se perdió, pero cuya trama quedó para siempre grabada en mi memoria; algo más tarde llegaría la ocasión de publicar artículos en prensa y vieron la luz mis primeras novelas; en un cursillo literario, conocí a un profesor enamorado de la literatura, José Antonio Miró Balda, y a un buen amigo José Antonio Valero, del cual recibí invitación a formar parte de una organización, la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro, en cuyo devenir me integré rápida y felizmente.

Amigos del Libro fue instaurada por un grupo de intelectuales y personas con intensas inquietudes culturales, bajo el auspicio de Enrique Calvo y Joaquín Mateo, director de la Biblioteca de Aragón y gran impulsor del proyecto. Se inició así una travesía cultural, tutelada por el libro, donde se compartían vivencias, anhelos, utopías… Sin ánimo de lucro, pero, a cambio, con una gran entrega desinteresada y el inmenso amor al libro que caracteriza a la Asociación, se sucedieron al frente de la misma José Luis de Arce, Luciano Varea, M.ª Rosario de Parada, Fernando Gracia, Eugenio Mateo y, en la actualidad, Víctor del Molino. Además de organizar numerosas actividades, ha de mencionarse la publicación de la revista Barataria y los Premios Buho, uno de los cuales tuve la fortuna de recibir apadrinada por el prolífico escritor José María Serrano.

Ayer fue la Asociación de Amigos de libro la premiada, en este caso por la Feria del Libro Aragonés de Monzón, la cual reconoce así una brillante trayectoria en la que el libro es auténtico protagonista y motor de la hermosa amistad que nos une en torno suyo.

Publicado en El Periódico de Aragón, 9 diciembre 2025

miércoles, 3 de diciembre de 2025

Reencuentros

Cuando en un estudiante germina el amor por la cultura, permanece durante toda su vida. Y suele ser un profesor o maestro quien enciende esa llama, fruto de su vocación y absoluta entrega a la enseñanza. Sin embargo, es raro, muy raro, que su labor didáctica obtenga el merecido reconocimiento, salvo por el aprecio que sus alumnos suelen dispensarle, cariño y respeto que en verdad suponen el más valioso premio para ellos.

No obstante, existen galardones orientados a identificar a los educadores destacados, que llegan más lejos de lo que el normal ejercicio de su profesión les exige, y tienen un impacto significativo en la vida del alumnado y de la comunidad. Como el Global Teacher Award, que ha otorgado en la India su premio 2024 a Ana Belén Yuste, profesora del IES Consaburum en Consuegra, Toledo; una docente que se esfuerza por adaptarse a las nuevas tecnologías sin desdeñar en absoluto los métodos tradicionales, con los que ella misma se formó. Recuerda con infinito cariño a maestros y profesores que desde su más tierna infancia fueron esenciales para proporcionarle un apoyo trascendental en su camino hasta la universidad e intenta inducir en sus propios alumnos ese mismo impulso y motivación que ella recibió y que tan indeleble huella le dejó.

Es muy hermoso el reencuentro con los educadores que han marcado nuestra vida. Tuve ocasión de experimentar ese feliz sentimiento, no de forma personal, sino a través de una página en la obra Iniciación a la historia de la literatura en Aragón, donde junto a la mía aparece la reseña de Leandro Gay, antiguo profesor de la Universidad Laboral, en el séptimo curso de Bachillerato Técnico Superior; un docente que supo inculcarme su infinita querencia hacia el Derecho y en cuya memoria leí toda su obra, origen de nuestra complicidad compartida en la creatividad literaria.

Publicado en El Periódico de Aragón, 2 diciembre 2025

martes, 25 de noviembre de 2025

Aliento vital

El arte, como expresión de la belleza, nos eleva, alivia nuestras penas, sea con la visión de una pintura, de una escultura, de una entidad monumental; sea leyendo un libro… o cuando escuchamos música. Si todas las artes tienen, de la mano del creador, la capacidad para trasladar nuestro espíritu allende lo cotidiano, es la música la que goza de mayor potencial para hacernos volar a otros mundos más sublimes. El sonido de un instrumento, interpretado con devoción, nos regala un mensaje dictado en lenguaje universal, nos hace más humanos y nos otorga un aliento vital, sanador.

Tal facultad, la de interactuar con diversas funciones fisiológicas y estimular reacciones favorables para su restablecimiento, ha sido probada una y otra vez en medios científicos de prestigio, como la Harvard University, así como merced a excelentes resultados acreditados en múltiples áreas. El caso del Alzheimer es muy revelador, acaso porque las melodías que se disfrutaron a lo largo de la vida ejercen, cuando se reproducen, un incentivo extra para la recuperación de la memoria perdida.

No todos tenemos aptitudes para tocar un instrumento con un mínimo talento, pero son multitud las personas que pueden encontrar en su propia voz una opción válida para aproximarse al más excelso mundo musical. Una voz que se une en un coro a otras voces, aun cuando desafine ligeramente, participa de un evento común en el cual todos los integrantes se suman para alcanzar un objetivo compartido, donde el lucimiento personal se desvanece en aras del vínculo colectivo. La música coral es una actividad entrañable, absolutamente extraña y ajena al ensordecedor ruido diario, que no solo carece de aliento vital, sino que, además, también amenaza nuestra salud.

La música es la cara opuesta de una moneda cuya cruz es el malsano y caótico fragor del día a día.

Publicado en El Periódico de Aragón, 25 noviembre 2025

martes, 18 de noviembre de 2025

No solo cine

En todas las profesiones se puede encontrar gente admirable, personas a las que nos gustaría emular, que destacan por su nobleza, sinceridad y entrega. Ahí están, incluso en ámbitos quizá poco propicios, como pudiera ser el mundo del cine donde la apariencia reina hasta el punto de hacerse arte; un club hermético donde es complicado subsistir, tal y como relata Josefina Sensada, cineasta que ha deambulado con rotundo éxito por las diversas parcelas de la industria cinematográfica, hasta tornarse imprescindible dentro de ese ambiente tan arrollador y pleno de fantasía... en la más amplia acepción del vocablo.

Pero a Fina, le faltaba algo. Y lo encontró al cruzarse en su camino con un entusiasta del cine, Fernando Fonseca, cirujano traumatólogo que, con el humanismo como divisa, decidió muy tempranamente poner todo su saber al servicio de los niños más desfavorecidos del planeta. Cooperante de profunda vocación y fundador en Cataluña de Médicos Mundi, aplicó todo su bagaje profesional a implantar manos y pies a niños sin recursos, víctimas de la enfermedad o de la guerra. Fernando, médico de los pobres, poseía una vitalidad contagiosa y desarrollaba con optimismo una inmensa labor a la que, tras su muerte, quieren dar continuidad quienes más le admiraban, a través de la fundación que lleva su nombre y en la que, además de Fina, se integran personajes tan conocidos como Nacho Duato. Un ejército de colaboradores que peregrinan por el universo paupérrimo para aliviar el sufrimiento de los más vulnerables, plató donde la codicia y el egoísmo adquieren un protagonismo absoluto.

El cine nos traslada a un mundo donde todo es posible; hace verosímil lo increíble. Y ese es justamente el milagro cotidiano que también logran los cooperantes: dar vida a la ayuda incondicional a los necesitados, allí donde más falta hace.

Publicado en El Periódico de Aragón, 18 noviembre 2025