miércoles, 31 de diciembre de 2025

La luz vuelve a casa

Se vierten con extrema fecundidad multitud de palabras baldías para definir qué tipo de modalidad de enseñanza o colegio está por encima del resto, sea por su ascendencia o por cualquier otra característica, polémica muy en boca de individuos ajenos a lo que en realidad importa: la calidad de la enseñanza. Desde luego, en el extenso catálogo de centros escolares, no faltan ejemplos de todo signo: excelentes, no tan buenos e incluso manifiestamente mejorables, según cada caso concreto a considerar, pero a los padres lo que de verdad les interesa es la mejor educación posible para sus hijos, allí donde puedan llevarlos. En este punto, un profesorado vocacional y entregado puede suplir las secuelas de serias carencias materiales, sobre todo si cuenta con la colaboración del resto de la comunidad educativa. ¿El resultado? Bien visible en los rostros de los alumnos cuando acuden felices al colegio y en cuánto lo echan de menos cuando se encuentran de vacaciones.
Han transcurrido catorce meses de las terribles inundaciones sufridas en Valencia. En nuestra memoria quedan pavorosas imágenes de devastación; también bellísimas y revitalizadoras muestras de solidaridad; nada puede ser ya igual para quien padeció la ruina o perdió algún ser querido, tampoco para quienes aportaron su ayuda desinteresada en las tareas de limpieza y reconstrucción. En la segunda Navidad tras la tragedia, los colegios de Paiporta abren sus puertas cada día con razonable normalidad, pero el recuerdo de pasadas vivencias persiste muy patente, así como todavía subsiste el temor a la repetición de algo semejante. Por eso, en muchos centros se han realizado actividades con un mensaje de agradecimiento y esperanza. Entre ellas, un hermoso video grabado por el alumnado del colegio La Inmaculada, cuyo lema es muy significativo: «La luz vuelve a casa».


Publicado en El Periódico de Aragón, 30 diciembre 2025 

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