mostrado optimistas acerca de la buena salud de nuestro idioma, cultivado a lo largo de los siglos en un mestizaje maravilloso, cuyo legado se plasma hoy en una gran riqueza y aceptación, tras superar numerosas amenazas de disgregación, fruto de una enorme diversidad de hablantes, en torno a seiscientos millones, repartidos por todo el orbe. De hecho, tal unidad intercultural es la mejor defensa ante los compromisos y desafíos actuales, en gran parte provenientes de un uso vulgarizado y descuidado de lenguaje, con especial mención del desprecio de la normativa y pérdida de calidad expresiva en las redes sociales; así como también frente a las incógnitas derivadas del uso y abuso de la inteligencia artificial en la comunicación y en las aplicaciones informáticas.
En el histórico año de 1492, tres meses antes de que Colón llegará a América, un gran humanista, Antonio de Nebrija, autor de la primera gramática española, mostró ya el camino para conciliar el lenguaje culto con el popular, sin que el primero sufriera menoscabo; nos corresponde hoy seguir sus pasos sin renunciar al objetivo básico de una lengua: servir como vehículo efectivo de relación y entendimiento entre quienes la compartimos, que es donde reside en última instancia la responsabilidad de mantener vivo y saludable el español, por encima de pequeños conflictos cuya feliz superación siempre enriquece. En Cádiz, de nuevo el español es la lengua de todos.
Publicado en El Periódico de Aragón, el viernes 7 de abril de 2023.
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