sábado, 18 de marzo de 2023

La medicina vocacional

 Cuando se anuncian huelgas del personal sanitario, tan esforzado durante la pandemia, es razonable reflexionar que se trata de reivindicaciones muy justas, sobre todo en la medida en que su motivación esencial se basa en la demanda de mejores condiciones de trabajo en favor del paciente, así como en la denuncia de una gestión realmente desastrosa, origen de demoras en la asistencia y listas de espera quirúrgica de todo punto inaceptables. Sin embargo, no deja de sorprender que aquellos aplausos generosa y multitudinariamente repartidos entonces, hayan devenido más tarde en cierta incomprensión hacia unos profesionales que, en su mayoría, responden a fundamentos vocacionales para ejercer día a día su cometido.

Pero, ¿hasta qué punto perdura aún tal motivación? He tenido ocasión de escuchar una entrevista realizada al doctor Eduardo Anitua, especialista estomatólogo de enorme prestigio, reconocido mundialmente como uno de los mejores investigadores en su área. Su reputación se muestra revestida a la vez de humildad y celebridad, pero, sobre todo, este médico trasmite un gran entusiasmo por su labor, que se traduce en una entrega total y en una infinita capacidad de trabajo, ajena al transcurrir de las horas. Un esfuerzo ilimitado que no armoniza demasiado con otras demandas puramente pecuniarias, también justificadas pero menos dignas de admiración y ocasionalmente muy visibles en algunos facultativos. También llamó mi atención su capacidad comunicativa para divulgar con expresiones sencillas puntos clave de la salud bucodental y recomendaciones orientativas de gran utilidad para amplios sectores de la población. Esta habilidad se echa de menos en ciertos médicos, proclives a jergas y comentarios incomprensibles.

Por fortuna, vocación y amor a la noble profesión de la medicina perduran muy presentes.

Publicado en El Periódico de Aragón, el viernes 17 de marzo de 2023.

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