Un buen maestro no solo enseña; sobre todo, motiva e ilusiona; si además lo hace con alegría y fantasía, convirtiendo su actividad en un juego atractivo pleno de magia, el efecto puede ser fantástico. Eso es lo que viene haciendo en la escuela infantil Los Madroños de Pozuelo de Alarcón, Mirian Galán, recientemente reconocida como mejor maestra del mundo en la Vª edición de los Global Teacher Award, certamen internacional que premia el trabajo de los profesores. Mirian, que afrontó la enseñanza con una vocación tardía pero muy intensa, no deja de lamentar que su cometido, la educación de primer ciclo, posea excesiva reputación asistencial, más identificada con el voluntariado que con la enseñanza; sin embargo, la formación en las primeras etapas, sin sustituir en modo alguno a los padres, coadyuva en sumo grado a determinar el porvenir del niño. Así es su valoración allende los Pirineos, pero también se empieza a considerar en nuestro sistema educativo.
Publicado en El Periódico de Aragón, el viernes 2 de diciembre de 2022.
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