Campeón
La imaginación se queda corta para describir los obstáculos a superar y barreras a derribar para que una persona con diversidad funcional alcance sus objetivos vitales. Eso hay que vivirlo, hay que experimentarlo en piel propia; tampoco son frecuentes los reconocimientos públicos a una labor callada y diligente, que suele permanecer a la sombra de lisonjeros desfiles y de palabras grandilocuentes; de esa contaminación y corrupción tan bien reflejada en la otra película destacada esa misma noche, El reino. Pero si nuestro lado oscuro está tan plagado de mugrientas oquedades como necesitado de luz, de tanto en tanto es inundado por una fulgurante irradiación como la que Jesús y la película Campeones emanaron durante esa noche fascinante. Frente a la pesadilla que los hombres de bien han padecido durante los últimos y austeros años, se abre una ventana a la esperanza; se impone lo mejor de la naturaleza humana por encima de nuestras flaquezas y errores. Lo que de verdad triunfó en la mundanal Gala de los Goya fue la fe en la Humanidad.
Publicado en El Periódico de Aragón, el viernes 8 de febrero de 2019.
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