sábado, 12 de noviembre de 2016

Gratas nuevas.


Cuando el cielo parece caerse encima de la Tierra, nunca faltan noticias que redimen al hombre que la habita. Y es que, por encima de los vozarrones tremendistas cargados de radicales mensajes apocalípticos, siempre se cuelan pequeños detalles para abrir una ventana de esperanza al futuro.

Merece la pena comentar un suceso cuyo escenario ha sido el Colegio Minte de Monzón y sus protagonistas un profesor, Javier Mur, y un grupo de niños que se solidarizaron con su compañero, afectado por el cáncer, una dolencia siempre temible y mucho más cuando alcanza a quienes tienen toda la vida por delante. El maestro planificó una serie de actividades, conocida como “Proyecto Guillén”, para trasladar al enfermo el día a día de la clase: los alumnos grababan en vídeo los contenidos tratados y realizaban presentaciones; así, cuando finalizó el largo y duro tratamiento terapéutico, el pequeño pudo reincorporarse al aula como si su larga ausencia no hubiera tenido lugar. La complicidad y colaboración de toda la comunidad escolar obraron el milagro, realzado por unas excelentes calificaciones. Ahora, la labor de este docente ha sido reconocida por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, a través del premio Francisco Giner de los Ríos, galardón que también ha distinguido la labor de Mª Aranzazu García y Paloma Rocafull, del CEIP Emilio Díaz de Alcañiz, por estimular el pensamiento creativo a través de la música.

Nunca faltan gratas nuevas entre el caudal informativo que a diario puede recogerse un poco más allá de la primera plana; noticias que habitualmente son menospreciadas, a pesar del maravilloso valor que encierran como símbolo y bandera de todo lo bueno que siempre puede encontrarse en la faz de una sociedad tan, a menudo justamente, vilipendiada.

Publicado en El Periódico de Aragón, el viernes 11 de noviembre de 2016

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