Más allá de la ESO.
Por desgracia, existen demasiados alumnos desmotivados, sin interés alguno por asimilar todo lo que el docente se esfuerza por introducir en sus mentes inquietas. No existe un buen remedio para estos chicos que no hacen otra cosa que extorsionar el aprendizaje de sus compañeros, pero concederles graciosamente el paso de curso en curso es siempre un grave error, tanto mayor cuanto más elevada sea su distancia respecto del nivel requerido.
El elevadísimo grado de fracaso y abandono escolar en España responde a muchas causas, entre ellas, significativamente, al nivel cultural de los padres. No obstante, existe un grupo especial de alumnos que padecen alguna dificultad de aprendizaje y que requieren apoyo, incluso a pesar de su voluntariosa y cotidiana demostración de esfuerzo. Sería demasiado injusto privarles de una ayuda insoslayable para reducir la brecha social que segrega a los más vulnerables despojándoles de una oportunidad en la que se juegan todo su futuro: la igualdad entre desiguales es la más despótica falacia.
Publicado en El Periódico de Aragón, el viernes 22 de marzo de 2013.
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