Tras sucesivas reformas, proyectos y normativas del modelo educativo español, los informes PISA continúan delatando su insuficiencia, sobre todo en relación al fracaso y abandono escolar, a pesar de que, según lo expuesto en un reciente Seminario desarrollado por la Fundación Giménez Abad, cabría oponer serios matices en cuanto a una interpretación superficial de los datos PISA, así como a la validez de conclusiones apresuradas con escaso fundamento.
El modelo educativo español se enfrenta también a una disparidad de criterios derivados de las diferentes ópticas autonómicas, por lo que le son de aplicación las experiencias aportadas por países federales como Alemania o Canadá: Ursula Münch, de la RFA, además de subrayar el valor de la educación como inversión de futuro, enfatizó en el citado Seminario la necesidad de una planificación adecuada y a largo plazo para superar los puntos de vista demasiado alejados, incluso opuestos, propios del federalismo, sin que ello haya de implicar pérdida de independencia o soberanía. Por su parte, el canadiense James Cummins hizo hincapié en la problemática de la educación bilingüe y en la situación específica de los hablantes de lenguas minoritarias, tanto en el caso de la población de origen inmigrante como en el de nativos vinculados a culturas muy distantes, más allá de la divergencia entre francófonos y anglófonos.
El Seminario reveló la importancia de los recursos asignados a la educación como garantía de su eficacia: cuando hablamos de recortes en la educación, estamos realmente cercenando nuestro futuro; sin embargo, no es posible olvidar que todavía es más importante una perspectiva integradora que implique a toda la comunidad educativa.
Publicado en El Periódico de Aragón, el viernes 15 de marzo de 2013
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