Las nuevas generaciones, que han disfrutado de las mayores libertades y recursos para su desarrollo intelectual y humano, se encuentran ante un futuro cercenado por la extrema dificultad para encontrar un puesto de trabajo.
Quizá la obtención de una licenciatura no fue todo lo rigurosa que debiera, ni las enseñanzas impartidas en la universidad se ciñan con exactitud a las necesidades de la órbita empresarial, pero en esa lucha sin tregua por labrarse un porvenir y en el atroz escenario presidido por la crisis y un feroz neocapitalismo, aún lo tienen más difícil esos jóvenes mal llamamos discapacitados (pues exhiben otros talentos y voluntad de sobrevivir), cuya función será del mayor relieve si pretenden ejercer su profesión en el campo de la información y medios audiovisuales, como garantes de la libertad de opinión y veracidad informativa, cualidades insoslayables para lograr y mantener un pleno desarrollo democrático.
Por todo ello, es de celebrar el proyecto conjunto de la ONCE, Europa Press y Servimedia para la creación de unas becas de prácticas en un entorno real de trabajo, becas que contarán con la asistencia permanente de la Fundación ONCE en pro de alcanzar el mayor éxito de la iniciativa; una idea que aspira a sumar oportunidad y talento en áreas clave de nuestra sociedad, tan abrumada por el acoso de artificiosas demagogias que solo encierran palabras vacuas.
Un mundo mejor es siempre posible cuando los seres humanos nos implicamos en tareas solidarias, plasmadas en la realidad cotidiana. Precisamos del concurso de nuevos valores, de jóvenes bien formados, de profesionales dispuestos a ejercer su labor con denuedo y honradez. Y, también, una información franca y ecuánime.
Publicado en El Periódico de Aragón, el 9 de noviembre de 2012
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