Tal facultad, la de interactuar con diversas funciones fisiológicas y estimular reacciones favorables para su restablecimiento, ha sido probada una y otra vez en medios científicos de prestigio, como la Harvard University, así como merced a excelentes resultados acreditados en múltiples áreas. El caso del Alzheimer es muy revelador, acaso porque las melodías que se disfrutaron a lo largo de la vida ejercen, cuando se reproducen, un incentivo extra para la recuperación de la memoria perdida.
No todos tenemos aptitudes para tocar un instrumento con un mínimo talento, pero son multitud las personas que pueden encontrar en su propia voz una opción válida para aproximarse al más excelso mundo musical. Una voz que se une en un coro a otras voces, aun cuando desafine ligeramente, participa de un evento común en el cual todos los integrantes se suman para alcanzar un objetivo compartido, donde el lucimiento personal se desvanece en aras del vínculo colectivo. La música coral es una actividad entrañable, absolutamente extraña y ajena al ensordecedor ruido diario, que no solo carece de aliento vital, sino que, además, también amenaza nuestra salud.
La música es la cara opuesta de una moneda cuya cruz es el malsano y caótico fragor del día a día.
Publicado en El Periódico de Aragón, 25 noviembre 2025
No hay comentarios:
Publicar un comentario