sábado, 11 de diciembre de 2021

También hay buenas noticias

Entre tanta noticia amarga que nos depara el día a día, no es fácil mantener el optimismo. Por ventura, escudriñando un poco entre el vendaval cotidiano transmitido por los medios de comunicación y las redes sociales, surgen claros indicios de que no todo va mal. Claro que podía ir mejor, pero, sin salir de nuestra querida Zaragoza, el diálogo entre Azcón y Lambán proporciona muestras de entendimiento por encima de sus diferencias. Los acuerdos basados en el consenso son la clave para su implantación fructífera y su perduración, más allá de las próximas elecciones o cambios de gobierno.

También es una grata nueva que el Campus de Huesca, fruto de un convenio entre el Ayuntamiento oscense y la Universidad de Zaragoza, acoja un amplio programa formativo orientado a la adaptación por parte de las pequeñas y medianas empresas a los procesos de digitalización y ciberseguridad. Buena noticia, tanto por sí misma como por lo que supone de descentralización.

Sin embargo, a mayor altura de los titulares que nos trasladan los informativos, existe una realidad más íntima, que solo circula entre las gentes de buena voluntad y no asoma más allá de sus corazones. Es la que protagonizan entidades como Cáritas, el Banco de Alimentos, la Hermandad del Refugio y un largo etcétera, siempre abiertas a la empatía con los necesitados y cuya vocación de servicio entraña un gesto de esperanza, quizá el único que llega a sus desfavorecidos destinatarios. Al lado de estas organizaciones benéficas, tampoco falta la colaboración de muchos artistas, que a veces apenas si cuentan con unos ingresos insignificantes, pero no dudan en prestar su apoyo a una buena causa, contribuyendo a ella con su música o su obra.

Generosidad y solidaridad apenas hacen ruido, pero siempre son una buena noticia. La mejor posible en este devenir caótico.

Publicado en El Periódico de Aragón, el viernes 10 de diciembre de 2021.


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