sábado, 22 de octubre de 2016

Día de las escritoras

A iniciativa de la Biblioteca Nacional se ha instituido el Día de las escritoras, con periodicidad anual y orientado a paliar la invisibilidad en la que ha persistido inmersa gran parte de la literatura desde tiempos pretéritos, pues tanto el punto de vista femenino como la especial sensibilidad de la mujer para abordar cualquier tema han permanecido demasiado ausentes, cuando no adulterados, en la letra impresa. Desde Teresa de Jesús, acusada por la Inquisición como autora de letras sublimes, y Sor Juana Inés de la Cruz, genuina y brava defensora de la igualdad de género, hasta Carmen Martín Gaite, ya muy próxima a nuestros días, los avances han sido, ¿por qué negarlo?, extraordinarios; sin embargo, queda aún tanto camino por hacer... Si en pleno Siglo de Oro, el catálogo de escritoras era tan reducido como insólito su pensamiento, todavía en el XIX Pérez Galdós recalcaba en “Tristana” únicamente tres opciones existenciales para la mujer: el matrimonio, la profesión de cómica y la prostitución. Quizá omitió el convento, esotérica vía por las que nuestras místicas consiguieron trasladarnos sus magníficos textos.

Tampoco encontró demasiadas facilidades la generación de autoras que inmediatamente nos ha precedido. Carmen Martín Gaite se inspiraba en la calle, en el escenario más realista y auténtico, para retratar una sociedad que valoraba despectivamente el espíritu femenino, subordinando plenamente el ser de la mujer a los designios masculinos; esclavitud tácita que en el ámbito literario conminó en el pasado a muchas escritoras a publicar bajo seudónimo. Los tiempos cambian, sí; pero la crisis cultural tiende a lograr la igualdad más bien depreciando la vocación de escribir, sin tener en cuenta para ello el género del autor.

Publicado en El Periódico de Aragón, el viernes 21 de octubre de 2016

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