miércoles, 24 de junio de 2026

La Universidad de la Experiencia

La docencia es una hermosa vocación, cuya praxis está sufriendo en extremo durante los últimos años, confrontada en demasía a un alumnado con escasa motivación y excesiva tendencia a reproches y demandas poco razonables.

Mientras que el respeto huye apresurado de las aulas, algunos familiares del alumnado más bien parecen defender a ultranza a los abúlicos de turno, antes que colaborar con el profesor en su inexcusable reeducación. Penosas perspectivas para la enseñanza cuando la desmotivación del alumno invade la esfera del propio docente, el cual finiquita igualmente falto de estímulos.

Así las cosas, surge una alternativa amante de la cultura y de la sabiduría: alumnos que quieren saber más y profesorado que se siente muy feliz por ayudarles a ampliar sus horizontes y enriquecerse con nuevos conocimientos. Esa es, precisamente, la atmósfera que inspira la Universidad de la Experiencia, iniciativa educativa superior, flexible y relativamente informal, dirigida a personas mayores de 55 años o, bien, jubilados con más de medio siglo. No se exige titulación previa ni se realizan exámenes, en tanto que la oferta académica es multidisciplinar e incluye habitualmente materias como historia, arte, ciencia, literatura, idiomas y nuevas tecnologías. La mayor parte de los usuarios experimenta un reencuentro con ilusiones de juventud extraviadas a lo largo de una madurez austera, forzada a absorbentes exigencias profesionales. Cuando estas se desvanecen definitivamente, florece una nueva etapa presidida por el hambre de aprender; segunda oportunidad para realimentar antiguas aspiraciones que antaño fueron vedadas por imposiciones de la existencia. Las aulas de la Universidad de la Experiencia irradian una luminiscencia que alumnos y docentes, mutuamente agradecidos, desearían experimentar durante el resto de su vida.

Publicado en El Periódico de Aragón, 23 junio 2026

No hay comentarios:

Publicar un comentario