sábado, 9 de abril de 2022

Vacío sanitario

El lugarteniente del Justicia de Aragón, Javier Hernández, ha señalado que en la memoria correspondiente a 2021 de esa Institución figura un notable incremento de las quejas recibidas en torno a los servicios sanitarios; ese informe indica, además, que tal descontento ya no se refiere tanto a las listas de espera quirúrgica, como en el pasado, sino a la Atención Primaria y, muy en particular, a la asistencia no presencial. Resulta obvio que la atención telefónica es tan fría como insatisfactoria en la mayor parte de los casos, tanto peor si ello no supone una mayor agilidad en la prestación ni, sobre todo, se genera una mínima capacidad para discriminar la necesidad de intervenciones de urgencia. Durante mucho tiempo ha sido habitual una demora superior a una semana, siquiera para atender por teléfono una consulta que en ocasiones suponía la existencia de una dolencia grave y la necesidad de un tratamiento inmediato lamentablemente diferido.

Así que poco tiene de extraña la irritación generalizada de los pacientes, tan mal tratados, y su plasmación en todo tipo de protestas, algunas tan inaceptables como la agresión a un personal sanitario exhausto, que se desvive con un esfuerzo inaudito para compensar las carencias y lagunas del sistema de salud. Unos médicos y enfermeras que también se han manifestado, tanto privada como públicamente, en defensa del paciente y de su labor vocacional; un estresado personal que en algunos casos incluso ha contemplado el abandono de su profesión por agotamiento.

Y no todo es culpa de la crisis y de la pandemia. Pero, ahora, no se trata de buscar culpables sino de encontrar soluciones que, ineludiblemente, han de pasar por una mayor dotación de recursos económicos y humanos. La Sanidad es el pilar básico y de todo punto irrenunciable de nuestra estructura social.

Publicado en El Periódico de Aragón, el viernes 8 de abril de 2022.

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