sábado, 8 de enero de 2022

La magia de Reyes

Tras todo un año marcado por noticias tristes, es muy fuerte el anhelo de que los próximos doce meses lleguen colmados de felicidad, pletóricos de una luz que no provenga de la lotería del Niño, tan frustrante como su predecesora, sino de esa estrella que ha guiado a los Magos de Oriente hasta el hogar de los niños buenos —todos, claro—, para depositar allí su mensaje de confiada esperanza.

En este nuevo año, también hay magos que llegan de occidente, es decir del otro lado, de las tierras castellanas, para transmitirnos su hechizo maravilloso y trasladarnos a un mundo, que no por irreal, deja de ser radiante; magos que no reparten regalos, sino pura ilusión. Como Juan Mayoral, quien recorre la gélida campiña aledaña a su León natal, invitándonos a saludar el nuevo año con júbilo, merced a un espectáculo mágico pleno de trucos de prestidigitación que, de inmediato, despiertan una gran sonrisa tanto en los peques como en sus padres. Juan es un ilusionista agradecido a la tierra donde vio la luz, que hoy también traslada su buen hacer a hospitales y residencias, donde tantas personas mastican su soledad tras una vida jalonada por sacrificios y abocada a extinguirse en un apagado rincón donde el sol apenas calienta.

Por su parte, el año pasado también quiso despedirse con una grata nueva, la de un trabajado acuerdo, que bien podría considerarse regalo de Reyes anticipado. ¿Cómo denominar de otra forma al convenio logrado entre los representantes de las empresas y las de los trabajadores? Lástima que algunos renieguen del pacto alcanzado entre los agentes sociales, no sin amplias renuncias por ambas partes, en la ignorancia de que únicamente el consenso puede garantizar la pervivencia de la necesaria paz y estabilidad laboral.

Confiemos en que la magia de Reyes perdure, al menos, hasta la próxima Navidad.

Publicado en El Periódico de Aragón, el viernes 7 de enero de 2022.

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